LOS PRECIOS MINORISTAS FUERON IMPULSADOS EXCLUSIVAMENTE POR EL ESPARCIMIENTO. Los sectores de más ingreso y el turismo estimularon la suba de los servicios. La caída en los precios de los alimentos y bebidas alivia la situación de los más pobres. El consumo sigue motorizado por las clases sociales de mayores ingresos y ello se percibe más que nunca en la evolución de los precios. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) anunció ayer que la inflación de julio fue de 0,5%, siendo el fuerte aumento que registró el rubro Esparcimiento, alentado por la actividad de las vacaciones de invierno, el que motivó la variación total del índice minorista.
Otra variable significativa se relaciona con la caída en el valor de los alimentos y bebidas, lo que provocó un descenso de 0,7% en la canasta básica, el más significativo del último año. De esta manera, una familia tipo necesita en la actualidad disponer de un ingreso de 328 pesos por mes para no caer en la línea de indigencia. En junio, esa cifra se ubicaba en 330, 36 pesos.
El ritmo de los precios se relaciona cada vez con mayor fuerza con la demanda real. Así, mientras la actividad en los supermercados, que concentran el consumo de primera necesidad, oscila entre la desaceleración y el amesetamiento; los shopping no detienen su expansión.
Con la suba de julio, la inflación acumula en 2004 un aumento de 3,8%, evolucionando dentro del parámetro que ideó el Gobierno, ya que hacia fin de año oscilará el 7%, el límite inferior que figura en la ley de Presupuesto.
Los dólares que dejaron en los shopping el récord de turistas que visitaron la Argentina, sumado a la demanda del sector de la población que concurre a estos centros comerciales, estimularon que por primera vez en el año el aumento de precios del sector servicios supere al de bienes en la conformación de la inflación minorista.
Aunque no tiene una importancia significativa dentro del índice general, el incremento de los servicios se vió parcialmente compensado por una caída de 1,8% en los valores de la indumentaria, vinculado a las liquidaciones de fin de temporada. Dentro de los bienes, el precio de los cigarrillos fue el de mayor incremento, con un 8,9%.
De aquí a fin de año, la inflación esperada, tanto por el Gobierno como por el sector privado, alcanzaría subas mensuales de entre 0,5% y 1%. La mayor presión estará relacionada a la recomposición de márgenes en los sectores más rezagados en precios, al depender de la recuperación en la demanda interna. Entre ellos, se destacan los alimentos consumidos fuera del hogar, algunos rubros ligados a servicios.
Mayoristas más caros
El Indec también dio a conocer ayer el Indice de Precios Mayoristas, que en julio creció 1% respecto a junio y acumula una suba de 4,8% en el año, superando a la inflación minorista.
Dentro de los productos mayoristas, los primarios registraron un incremento de 2,6%, con alzas de 9,5% en petróleo crudo y gas, y 2,2% en pesqueros, los que fueron compensados con una merma de 2,5% en los agropecuarios. |