El férreo control del mercado cambiario que aplica la AFIP con la venia del BCRA está haciendo que la entidad comandada por Mercedes Marcó del Pont impulse la suba del dólar con mínimos esfuerzos. Así es que la autoridad monetaria está pasando de comprar más de u$s 1.300 millones por mes hasta mayo a tan solo u$s 215 millones este mes. Pocas operaciones de compra bastan hoy para impulsar una devaluación ya no tan silenciosa. El Central compró u$s 1.071 millones en enero, u$s 942 en febrero, u$s 1.564 millones en marzo, u$s 1.656 millones en abril, y u$s 1.397 millones en mayo. Ahora, el ritmo de compras declinó sustancialmente y acumula u$s 215 millones a mitad de junio. De hecho, ayer el Central no intervino en el mercado spot donde operan bancos y empresa. El billete mayorista cerró en $ 4,495, tres milésimas de peso arriba del cierre anterior, y el minorista subió un centavo a $ 4,51. La ausencia del Central refleja la tolerancia oficial al nuevo desplazamiento del tipo de cambio que volvió a acercarse a los máximos históricos registrados en la primera semana de junio. La brecha que existe todavía con los valores pactados para el cierre de mes sugieren que el ciclo alcista no ha finalizado, indicó Gustavo Quintana, de Portfolio Personal. En el mercado oficial, durante abril el peso se devaluó 4 centavos, en mayo 5 centavos y en lo que va de junio acumula 2,5 centavos. En el primer trimestre se había depreciado 2 centavos por mes. El ritmo de devaluación del peso en los últimos 60 días llega al 2,50%, el mayor nivel desde julio del 2009. El férreo control de cambios facilita la estrategia oficial en materia de precios pero al mismo tiempo conspira con el objetivo de acumular reservas al comprimir la actividad justo en el momento de mayor estacionalidad de los ingresos desde el exterior, dice Quintana. |