| | Por: Luis Beldi - El humor de los inversores recorre una verdadera montaña rusa. A días de pesimismo le siguen algunos de euforia. Por caso ayer, el índice Dow Jones tocó el máximo de un mes por la esperanza de que la Reserva Federal tome decisiones que ayuden a reactivar la economía. Las Bolsas de Europa ignoraron que la actividad económica de Alemania desmejoró y prefirieron prestarle atención a lo que sucede en Estados Unidos. Esta situación provocó que los mercados europeos suban más del 2%.
En la Argentina hubo euforia y el Merval de las acciones líderes subió el 3,6%, ayudado por las cotizaciones de las siderúrgicas y los papeles del sector petrolero.
Los bonos no escaparon a este optimismo y tuvieron subas generalizadas, con un crecimiento notable de los negocios de casi el 40% ya que en el Mercado Abierto Electrónico (MAE) se operaron $ 2.096 millones.
La suba de las acciones y los títulos públicos detuvo por un instante la preocupación por el dólar marginal. Por eso el «blue» se mantuvo sin cambios, en $ 5,95. A su vez, el «contado con liquidación», que se utiliza para fugar capitales, bajó desde su récord de $ 6,70 a $ 6,56, lo que no significa que se haya detenido la salida de divisas del país.
Sin embargo, la suba del 0,35% del Boden 2012, un papel que paga intereses y capital el 3 de agosto en billetes norteamericanos al contado, subió el 0,37%. Su precio actual equivale a un dólar a $ 6,57. En otras palabras, el que compra Boden 2012 está adquiriendo dólares a $ 6,57 al 3 de agosto, lo que significa que esperan una suba del 10,40%. El euro marginal cerró a $ 7,57. En las casas de cambio, donde los dólares están inmóviles porque no sólo no se venden, sino que nadie les vende a ese precio, la divisa subió medio centavo, a $ 4,515 por la leve alza que hubo en la plaza mayorista. En el Forex-MAE, el mercado donde operan los bancos, se negociaron apenas u$s 55 millones porque todavía no aparecieron los dólares de la cosecha. Ante tan exigua cantidad, la mesa de dinero del Banco Central se abstuvo de intervenir y permitió que el dólar cierre a $ 4,501. Como se ve, desde el Gobierno se alienta una suba más rápida del dólar oficial porque no pierden de vista que Brasil está devaluando el real.
Los títulos en dólares, por su parte, siguen siendo la atracción del mercado. Son protagonistas únicos porque ahora la fe de los inversores volvió a los de mediano plazo. De allí que el Bonar X, que vence en 2017 y tiene una renta del 18,4%, según la calculadora de retornos de PuenteNet subió el 1,41%, mientras el Boden 2015 aumentó el 1%.
Los bonos provinciales en dólares fueron arrastrados por los títulos nacionales. El más destacado fue el Buenos Aires 2017, que subió casi el 3%.
Los otros grandes protagonistas de la rueda fueron los cupones PBI, en particular los emitidos en dólares, que subieron el 2,44%. Los nominados en pesos aumentaron el 1,32%. La diferencia en la suba se debe a que los derivados en dólares permiten sacar divisas del país cuando a fin de año paguen la renta, más allá de que el país crezca o no crezca.
Los nominados en pesos tuvieron alzas importantes, pero con escasos negocios porque no están en la cartera de los inversores. |
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