Por Rafael Mathus Ruiz | LA NACION NUEVA YORK.- El Gobierno obtuvo ayer un triunfo clave en la justicia de Estados Unidos en la larga disputa que mantiene con dos fondos buitre que aún intentan cobrar en los tribunales el dinero que invirtieron en bonos en default. La Corte Suprema de Justicia rechazó un pedido de dos fondos -EM, controlado por Kenneth Dart, y NML Capital, una firma vinculada con el fondo Elliot Management- para llevar hasta el máximo tribunal la pelea por US$ 105 millones del Banco Central depositados en la Reserva Federal de Estados Unidos, que habían sido embargados por el juez Thomas Griesa en 2010 y liberados por una corte de apelaciones en 2011. Paul Singer, fundador de Elliot Management, tiene fuertes lazos con el candidato presidencial de los republicanos, Mitt Romney. Desde Elliot indicaron a LA NACION que, por el momento, no harían comentarios sobre el fallo del tribunal supremo. "Este fallo, en primer lugar, ratifica que las decisiones de la Argentina en materia de gestión de su deuda son ajustadas a derecho y son soberanas", indicó el ministro de Economía, Hernán Lorenzino. Ayer, los jueces de la Corte anunciaron su decisión de desistir de escuchar el caso, reafirmando el fallo del tribunal de apelaciones, tal como había pedido el procurador general del gobierno de Barack Obama, Donald Verrilli. El tribunal de apelaciones había determinado que los US$ 105 millones, congelados desde fines de 2005, debían ser liberados, ya que estaban protegidos por ley de inmunidad soberana extranjera, de 1976, que marca límites a la capacidad de los acreedores para congelar o confiscar activos de un país. Así, el máximo tribunal de Estados Unidos puso fin a la larga pelea judicial abierta a fines de 2005, con la cual los fondos buitre, que se negaron a participar en las dos ofertas de canje que el Gobierno hizo a sus acreedores privados, intentaron cobrar el dinero que invirtieron en títulos públicos que quedaron en default a fines de 2001. Segunda decisiónLa de ayer fue la segunda decisión favorable para el Gobierno y el Banco Central, representados aquí por los estudios Cleary Gottlieb Steen & Hamilton y Sullivan & Cromwell. Ninguna de estas firmas contestó ayer las llamadas de La Nacion. El fallo anterior, dictado hace casi un año por la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, había revocado el embargo de Griesa, fijado en abril de 2010. Griesa había basado su fallo en la teoría de que el Banco Central actuaba como el "álter ego" del Tesoro. Con su decisión, la Corte Suprema puso su propia voz en una puja que ha ganado voltaje político. El llamado "caso argentino" ganó, además, cierta notoriedad a partir de la crisis de la deuda soberana de Europa y las similitudes que muchos trazaron entre el camino que recorrió el país hacia la crisis de 2001 y el turbulento presente de Grecia. Respuesta de ArgüelloVarios congresistas republicanos han desplegado una ofensiva contra la Argentina en el Capitolio. Días atrás, el embajador argentino en Washington, Jorge Argüello, respondió en The Hill, el periódico que cubre los asuntos del Congreso, una columna publicada en el mismo medio por Robert Shapiro, jefe de la American Task Force Argentina (AFTA), con duras críticas a la Casa Rosada. En su columna, Argüello recordó que los fondos NML Capital y EM Ltd. no habían aceptado ninguna de las dos propuestas que el gobierno nacional les había hecho a sus acreedores. "Estos fondos son empleadores del señor Shapiro y están dirigidos por gente como Kenneth Dart y Paul Singer, el fundador de la AFTA. Ellos buscan establecer negocios en paraísos fiscales para eludir la responsabilidad básica que tienen todos los ciudadanos norteamericanos: pagar impuestos", argumentó Argüello. Singer, fundador de Elliot Management, es una de las principales figuras del mundo financiero detrás del candidato presidencial de los republicanos, Mitt Romney. "Quizá ninguno de los partidarios de Romney en Wall Street será más crucial para el éxito del candidato, o tenga tanta influencia en su pensamiento, como Paul Singer", indicó la revista Fortune en un reciente artículo. Singer forma parte de la lista de empresarios que ha aportado fondos a los "Super PAC", organizaciones políticas que buscan influir en el resultado de las elecciones con fuertes inversiones en publicidad y en las que empresarios y corporaciones pueden volcar sumas ilimitadas de dinero gracias a una serie de fallos judiciales, incluido uno de la Corte Suprema de 2010. Según datos del Center for Responsive Politics, un centro de estudios focalizado en el financiamiento de las campañas electorales, Singer ha aportado un millón de pesos a "Restore Our Future", el Super PAC que apoya a Romney, para quien además ha hecho de recaudador al buscar donaciones de otros millonarios. "En su papel de aspirante a hacedor de reyes, Singer tiene su propia agenda. En concreto, obtener el apoyo oficial para ganar su batalla con la Argentina por más de US$ 2000 millones que dice que el país le debe a su empresa", indica el artículo de Fortune.. |