Por Jorge Oviedo - La presidenta Cristina Kirchner tiene razón cuando dice que China ofrece una enorme oportunidad para la Argentina y el Mercosur. Fue absolutamente pertinente que durante la presidencia de Néstor Kirchner haya habido una visita oficial y se haya buscado estrechar relaciones. El problema es que hasta ahora la Argentina parece haber aprovechado poco la relación con el gigante asiático. En mayo, y según las cifras del Indec, el aumento de las exportaciones argentinas se debió a los mayores despachos de petróleo crudo, mientras que la caída de las importaciones fue por el menor ingreso de computadoras portátiles y motocicletas. Es más que probable que las restricciones a las compras externas sean un obstáculo para colocar mayor producción con mayor valor agregado. Incluso los resultados no son exactamente los buscados. La consultora Abeceb destaca que la mayor caída de compras externas se concentró en el Mercosur y básicamente en Brasil, que es el principal socio comercial de la Argentina. China es el segundo, pero además la Presidenta quiere atraer inversiones en las áreas de combustibles. Hay dos paradojas. La primera es que el aumento de las ventas de petróleo crudo significa explotar un área a la que habitualmente el Gobierno no prefiere, por tratarse, en su concepción, de productos con escaso valor agregado. La segunda paradoja es que Cristina Kirchner intente convencer al primer ministro chino de involucrarse más en el área energética local mientras un paro de inusitada ferocidad paralizaba el principal yacimiento del país, donde son socios, precisamente y por intermedio de la estatal Cnooc, los chinos. El increíblemente violento paro y toma realizados por el grupo autonominado Los Dragones en Comodoro Rivadavia puede ser un golpe gravísimo a los planes oficiales para conseguir inversores de riesgo para que con YPF desarrollen los yacimientos de petróleo y gas en explotaciones no convencionales, piensan en el sector. La Presidenta dijo también que hay una gran oportunidad si se logra un acuerdo entre China y el Mercosur. Pero el bloque no logró hasta ahora un acuerdo así con la Unión Europea, a pesar de las menores diferencias culturales, una relación de muchos más años y los beneficios de una distancia mucho menor. Marchas y retrocesosLa Argentina también ha endurecido muchísimo las medidas proteccionistas en los últimos tiempos para tratar de compensar la apreciación de la moneda local que generan la inflación alta y el dólar casi congelado. Pero China propinó un duro golpe cuando comenzó a hacer algo parecido con los aceites de soja argentinos. La Presidenta también explicó que el Mercosur, y en particular la Argentina, puede aportar personas altamente educadas y capacitadas. Pero para aprovechar esa ventaja habrá que apurarse. China está invirtiendo enormes sumas en investigación y desarrollo. Y ha comenzado hasta una carrera espacial, con logros que hasta ahora eran exclusivos de los Estados Unidos, la ex URSS y ahora Rusia. Pekín evidentemente quiere revertir el papel de factoría, que arma lo que se diseña en otro país, como los Estados Unidos. También esa clase de alianzas requiere una gran estrategia, como bien saben precisamente en la mayor economía del mundo. En los Estados Unidos se quedan los salarios más altos para la gente más capacitada, pero esos puestos son pocos. En cambio se pierden miles de puestos menos calificados, que se van precisamente a China, que, debido a su enorme población, pugna por quedarse con todo lo que sea intensivo en la mano de obra. Se requieren un plan y una verdadera "sintonía fina", mucho más elaborada e inteligente que la mostrada hasta ahora. Con todo, es más interesante que la Presidenta dedique más esfuerzos a China que a Angola.. |