Por Jorge Oviedo - Los empresarios, al menos la mayoría de ellos, prefieren que haya la menor cantidad de sindicatos posibles en su actividad. Consideran una especie de pesadilla el caso de Aerolíneas Argentinas, que tiene siete sindicatos con los que hay que acordar si se es el administrador. Pero ahora les ocurre algo todavía peor y es la aparición de distintas líneas de administración dentro del Estado. "Se repite en muchas áreas, es la vieja guardia en su guerra contra el avance de La Cámpora. Lo de Julio De Vido en Planificación es apenas un ejemplo", dice un hombre de empresa. Hay funcionarios de alto nivel, ministros y sus segundos, muy nerviosos, gente en la que antes podían confiar en que cumplirían los acuerdos y ahora parecen tener un poder notoriamente disminuido y temer el posible despido en un breve lapso. Los petroleros acaban de sufrir un episodio que transparenta esta situación. El plan Petróleo Plus compensa a los exportadores porque las altas retenciones hacen que cobren menos de la mitad por barril que lo que reciben quienes venden en el mercado interno. Es un esquema imprescindible para el Gobierno, que está desesperado por divisas para pagar la deuda. Fue anulado en enero. Retornó ahora, con retroactividad a febrero. Es decir, como si nunca hubiera sido anulado. Aunque ahora, para cobrar, además del visto bueno de De Vido hace falta el de Kicillof. Hubo meses de incertidumbre, dicen los afectados, y se redujeron las exportaciones en un momento en que son cruciales. Igual que con la CGTAlgo parecido pasó con la minería. Guillermo Moreno exigió que uno de los sectores que más divisas provee debía liquidar sus exportaciones en sólo 15 días, lo cual, dicen los especialistas, es técnicamente imposible. El Gobierno dio marcha atrás esta semana. Pero en abril y mayo los embarques casi desaparecieron porque los empresarios que no cumplían podían sufrir durísimas sanciones. "Antes hablábamos con De Vido y se solucionaba rápidamente, ahora llevó casi dos meses, porque las instancias son muchas más y entre ellos las relaciones no son buenas", dicen los afectados. "El Gobierno ha decidido no sostenerse más en el movimiento obrero organizado (...), ningunear la representatividad de la CGT y esto es lo que alimenta este conflicto", dijo Facundo Moyano, diputado por el FPV, para describir la situación del oficialismo con el sindicalismo. El conflicto dentro del Gobierno es el mismo, piensan los empresarios. Es el cambio de las bases de sustentación hecho por Cristina Kirchner para respaldarse sólo en La Cámpora. "La vieja guardia «nestorista» se esperanza en que en medio de la difícil situación Cristina no tenga más remedio que volver a recurrir a ellos; los que dentro del PJ se ilusionan con sucederla esperan lo mismo para que le resulte imposible la reelección o instalar un delfín; es loco, pero pareciera que todos apuestan a que la situación económica empeore", dice un empresario. Lo peor es que lo están consiguiendo.. |