Por Alfredo Sainz - Los problemas en el comercio de productos regionales con Brasil no se terminan en las aceitunas y el aceite de oliva. Los productores frutícolas del Alto Valle denunciaron que desde casi dos meses el socio mayor del Mercosur impuso una serie de barreras paraarancelarias para frenar el ingreso de manzanas y peras argentinas, lo que ya provocaron pérdidas para el sector por US$ 15 millones. "Desde el 8 de mayo está paralizado el ingreso de manzanas a Brasil por la entrada en vigencia de un sistemas de licencias. Y desde el 9 de junio pasa algo parecido con las peras, que están entrando, pero en forma mucho más lenta. Por las manzanas ya perdimos exportaciones por US$ 12 millones y los problemas en la pera significaron un perjuicio adicional de entre 2 y 3 millones", señaló Marcelo Loyarte, director ejecutivo de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI). "Está claro que detrás de la aplicación de estas licencias está la decisión de Brasil de aplicar algún tipo de represalia por las trabas que impuso la Argentina", agregó. Pérdida de presenciaA las trabas brasileñas se suma la pérdida de presencia en otras plazas internacionales, como Rusia, Argelia y algunos países de la Unión Europea. "En los llamados mercados de ultramar las exportaciones en el primer semestre del año acumulan una caída de 25%, porque estamos siendo desplazados por la fruta chilena, con precios más bajos", sostuvo Loyarte. De acuerdo con las estimaciones de la CAFI, la combinación de trabas brasileñas y competencia de la fruta chilena provocó pérdidas para la industria superiores a los 70 millones de dólares. Los problemas para conservar los mercados internacionales, además, llegan en un momento en que la industria frutícola del Alto Valle ya opera con niveles de rentabilidad muy bajos. Los productores denuncian que los precios que reciben por la fruta son iguales a los de la campaña del año pasado, pero en el mismo período sus costos de producción aumentaron un 20 por ciento en dólares. "Hace una década hacía falta exportar 29 cajas de fruta, mientras que hoy supera las 70. Aquí queda claro que los ingresos, aunque crecientes, son devorados por el aumento de costos", denunciaron los productores. La fruticultura es la principal actividad económica para el Alto Valle de las provincias de Río Negro y Neuquén, una franja de 100 kilómetros habitada por cerca de 500.000 personas. Y los empresarios advierten que la crisis de su producción ya se siente en el comercio de toda la región. Según las cámaras de comercio, industria y producción de ambas provincias, ya se registran mermas en las ventas de entre 30 y 50% en los últimos dos meses.. |