Julio arrancó con ventas del Banco Central (BCRA) en el mercado de cambios y una baja del dólar mayorista. Con un volumen de operaciones de apenas u$s 291 millones, la autoridad monetaria vendió aproximadamente u$s 10 millones, para más tarde recomprar divisas y quedar con un saldo levemente positivo. De esta manera, el tipo de cambio para los grandes jugadores como bancos y empresas terminó en $ 4,525, evidenciando una caída de 2 milésimas respecto del cierre anterior. Las pizarras no acompañaron la fluctuación del mercado mayorista y continuaron cotizando en los principales bancos y casas de cambio en $ 4,50 por dólar para la compra y $4,54 por dólar para la venta. El escenario distó del de la semana pasada, en el que un repunte en la oferta permitió a la autoridad monetaria adquirir algo más de de u$s 600 millones que explicaron casi el 80% de las compras realizadas en junio. En los últimos días se dieron varios factores que favorecieron a una ampliación de la venta de divisas en la plaza. En rigor, sólo el sector agroexportador volcó al mercado poco más de u$s 793 millones, volviendo a liquidar niveles similares a los que hacía en la misma época del año pasado (a mediados de mayo, el volumen se había reducido a la mitad). Pero en la mesas explicaron que las ventas de las jornadas recientes respondieron más a la cercanía de fin de mes y que en las próximas ruedas volverían a reducirse. Los exportadores ven más atractivo vender divisas a fin de mes, cuando el tipo de cambio suele estar más alto que a principio del mes, comentaba un operador de un banco líder. A fines de mayo y durante casi la totalidad de junio, el grifo pareció cerrarse para Marcó del Pont y la oferta de divisas comenzó a escasear. Los motivos apuntan a una cosecha menor a la del año pasado, sumada a la especulación de exportadores que ante la imposibilidad de comprar dólares prefieren estirar todo lo posible la liquidación obligatoria de las divisas en su poder y, al menos, especular con la paulatina caída del peso. La sequía de divisas de exportadores, junto con pagos de deuda a organismos internacionales y el goteo de depósitos en dólares, hizo que a pesar de comprar más de u$s 7.400 millones en el año, el stock de tenencias internacionales cayera en u$s 35 millones en el primer semestre. Durante junio, si bien el Central compró u$s 840 millones, las reservas cayeron en u$s 637 millones. Entretanto, ayer en el mercado paralelo el billete continuó en $ 5,96, mientras que para fugar divisas se pagó $ 6,55. |