Por Javier Blanco - El arranque del segundo semestre del año fue positivo, en general, para los papeles locales, pero decepcionó en los mercados globales, que vieron cómo el clima de optimismo que se había generado por los acuerdos en el seno de la UE resultaba empañado por datos que parecen confirmar que la economía global tiende a enfriarse. La dicotomía fue la característica de la jornada, en la que el índice Merval de la Bolsa porteña estrenó su tradicional rediseño trimestral con tres ausencias: Molinos, Aluar y Central Puerto. Su debut en valores fue positivo (cerró con un alza del 1%, sostenida por bancos y petroleras), pero en términos de actividad fue muy negativo, ya que sólo se registraron negocios con acciones por 29 millones de pesos. Entre los bonos el panorama fue el habitual: muy demandados todos aquellos que les permiten a los inversores dolarizarse. En el plano global, pesó que las cifras confirmaran que la actividad manufacturera, de Asia a EE.UU. (incluyendo, desde ya, a la eurozona) se sigue debilitando. Lo preocupante: en junio se resintió por primera vez en casi tres años en la primera economía mundial, lo que explicó la pausa de Wall Street (-0,5% promedio). El resto de los inversores, entretanto, esperan cautelosos detalles sobre la recapitalización de la banca y el mecanismo de recompra de deuda a los países bajo ataque especulativo en Europa. 1,83% Subió ayer la cotización del Boden 15, cada vez más beneficiado por los que eligen tomar ganancias del Boden 2012.. |