ECONOMÍA TIENE QUE REGLAMENTARLO Y EL PRESIDENTE DAR EL VISTO BUENO FINAL Recién la semana próxima entrarían en vigencia las nuevas retenciones. Kirchner justificó el alza para frenar la suba en los precios de los combustibles. El Gobierno dejó por ahora sólo en una amenaza el aumento de las retenciones a la exportación de petróleo, que recién entrarán en vigencia con su reglamentación, posiblemente la próxima semana. La nueva resolución debería precisar la aplicación del alza progresiva de las retenciones, que lleva el tope de la escala a una tasa de 45%.
La Resolución 532 del Ministerio de Economía, publicada ayer en el Boletín Oficial dejó abierto a la reglamentación la forma en que se aplicarán las alícuotas adicionales al 25% que gravarán la exportación de petróleo cuando el precio del barril WTI supere los 32 dólares en el mercado de Nueva York.
El ministro Roberto Lavagna aseguró el miércoles que la tasa de retención se aplicará integra sobre el precio del barril.
El presidente Néstor Kirchner justificó el incremento para "defender el precio" de los combustibles en el mercado local y culpó a los dirigentes que en la "década pasada vendieron y remataron todo lo que hacía a la cuestión energética".
Pero el propósito oficial quedó por ahora en una declaración. Ni el incremento está vigente ni tendrá una incidencia determinante en el precio interno de los combustibles.
"Cuando veo que las empresas petroleras que trabajan en la Argentina volvieron a aumentar los combustibles, les aumentamos las retenciones, defendiendo el precio, porque tenemos que defender el bolsillo de los consumidores argentinos, que son los que trabajan y los que producen en nuestra Patria", afirmó.
Kirchner reconoció que "a estos sectores no les gusta" el incremento en las retenciones, pero se preguntó "qué vamos a hacer" ante la situación. "Tenemos que defendernos con estos instrumentos, porque lamentablemente, en la década pasada, vendieron y remataron todo lo que hacía al control de la ecuación energética en la Argentina y nos quedamos sin las empresas que, bien administradas, hubieran defendido el patrimonio nacional como corresponde", recalcó.
"De última, (en las empresas) hubieran echado a los gerentes ladrones, pero hubieran defendido el patrimonio nacional, que es lo que tenían que hacer", puntualizó.
La resolución firmada por el ministro Roberto Lavagna está ahora en manos de Leonardo Madcur, secretario de Coordinación Técnica del Palacio de Hacienda. Luego, deberá ser girada a la Casa de Gobierno, donde tendrá que recibir el visto bueno del presidente Kirchner, que sigue con un interés personal la negociación con las empresas petroleras.
"Si el ministro firmó la resolución es para que entre en vigencia. Hay una decisión de controlar el precio de los combustibles", aseguraron en el Palacio de Hacienda.
El malestar del oficialismo es con las empresas integradas (que producen crudo, destilan combustibles y venden al consumidor) que pese a disponer de crudo a precio local trasladaron a las naftas y gasoil el aumento internacional del petróleo.
Las nuevas tasas parten de 25% hasta un barril de 32 dólares. Entre 32,01 y 34,99 dólares la alícuota adicional es de 3%; con precios de 35 a 36,99, sube a 6%; de 37 a 38,99, 9%; de 39 a 40,99, del 12%; entre 41 y 42,99, del 15% y entre 43 y 44,99 dólares, del 18%. Cuando el barril supere los 45 dólares, la alícuota adicional es de 20%.
En la sesión de ayer, el precio del barril de referencia cerró en 44,41 dólares, en la Bolsa Mercantil de Nueva York, por lo que los exportadores deberían pagar una alícuota de 43%.
Si el precio del crudo supera hoy los 45 dólares el barril, la alícuota llegaría al tope de 45%. |