Por: Pablo Wende - El Banco Central resolvió ayer nuevas restricciones sobre el mercado cambiario, que vuelven más difícil el acceso a dólares a través del mercado formal. En primer lugar, puso blanco sobre negro lo que ya estaba ocurriendo, al suspender la aplicación del código de AFIP que permitía la compra de dólares para atesoramiento. En la práctica, el organismo recaudador ya venía rechazando desde principios de mayo la totalidad de los pedidos que llegaban del público y de las empresas.
La entidad que preside Mercedes Marcó del Pont emitió una serie de fundamentos para justificar dicha decisión, que aparece en la Comunicación «A» 5.318, junto con otras medidas relacionadas con el acceso al mercado cambiario. Señaló, en primer lugar, que «como repercusión de la creciente incertidumbre que genera la crisis internacional una parte de los argentinos con capacidad de ahorro intensificó su tradicional propensión a mantener altas proporciones de su tenencia financiera en dólares».
«Esta vocación por dolarizar portafolios -agrega- representa grandes desafíos para el manejo de la política monetaria y cambiaria».
Por primera vez, el Central reconoció que el motivo para no permitir la compra de divisas es evitar una devaluación. Y lo dice de esta manera: «Frente a un panorama como el actual, en el que aumenta la demanda de divisas para atesoramiento por la mayor incertidumbre externa, la política económica tiene dos opciones: aceptar una variación brusca del tipo de cambio o limitar transitoriamente el acceso a los dólares demandados para ahorro».
Concluye, en esta dirección, que «oscilaciones fuertes y repentinas» del dólar son nocivas para la actividad económica y para consolidar la diversificación industrial, junto con el poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores.
Prioritario
De acuerdo con el BCRA, la prioridad para el uso de los dólares que llegan de exportaciones es el pago de importaciones. Y en segundo lugar, para atender los vencimientos en moneda extranjera.
Al mismo tiempo, enfatiza que contar con niveles apropiados de reservas internacionales en el BCRA es aconsejable «frente al escenario de que sólo un reducido porcentaje de la población (12% de las personas mayores de edad en 2011) accedió a comprar divisas.
Otra de las medidas resueltas por la autoridad monetaria fue suspender la dolarización de créditos hipotecarios aprobados por los bancos. Hasta ahora, se mantenía abierta la posibilidad de comprar divisas al tipo de cambio oficial si los fondos provenían de un crédito bancario para un préstamo destinado a la compra de vivienda.
Pero el directorio del BCRA dispuso que sólo podrán cursarse a través del mercado cambiario aquellos préstamos que ya hayan sido preaprobados por las entidades, siempre que se otorguen antes del 31 de octubre.
Por lo tanto, las carpetas que ingresen en las entidades de ahora en más sólo podrán cursarse en pesos.
Puesto de otra manera, quien solicite a partir de ahora un crédito hipotecario y lo obtiene deberá pagar la propiedad en pesos, ya que no podrá acceder a la compra de divisas. Claro que esto podría trabar todavía más el mercado inmobiliario, que se achicó notoriamente, pero que aún mantenía cierto dinamismo para los casos en que la operación era financiada con préstamos.
«Se estaba manteniendo una situación despareja, porque la gente que sacaba un crédito podía comprar dólares para aplicarlos a una vivienda, mientras que aquellos que ponían el dinero del bolsillo no estaban siendo autorizados. El nuevo límite viene a subsanar esta situación», explicaron ayer en el Central. |