La media que se está manejando es de un 10%, pero si la necesidad de vender por parte del propietario es importante, se puede estirar hasta un 15%. Esto viene ocurriendo ya hace algunas semanas como consecuencia del parate que muestra el sector inmobiliario, sostuvo ante El Cronista Roberto Tizado, titular de Tizado Propiedades.
Héctor DOdorico, de la inmobiliaria que lleva su nombre, coincidió con esa visión, aunque sostuvo que por el momento no se ve como una tendencia explosiva.
Es algo que se empieza a dar muy lentamente y que tiene que ver con la necesidad de los propietarios por vender. En caso de que haya cierta urgencia por concretar la operación, las rebajas existen, aunque muchos otros prefieren esperar a que llegue algún interesado con el dinero solicitado, dijo DOdorico.
Los especialistas consultados coinciden en que todavía no se generó un mecanismo firme al respecto es decir, que no hay una pauta establecida que marque que se le hará un descuento determinado a quien llegue con dólares, aunque sí puede comenzar a marcar una tendencia.
En la medida en que la situación para comprar dólares se haga cada vez más extensa, estimo que se irá produciendo una suerte de encuentro en algún punto intermedio entre los vendedores y los compradores con los dólares en la mano. Es la mejor forma de que el mercado se comience a mover de nuevo, afirmó DOdorico.
Uno de los operadores consultados marca los límites que tiene este mecanismo.
Hay una operación de u$s 400.000 que no salió por una diferencia de u$s 8.000. Aunque cabe destacar que el precio original era de u$s 430.000, es decir una rabaja de entre el 8% y el 9%, cerca de lo que se estila para estos casos, reveló el operador.
El límite de los descuentos está puesto en el 15%. En situaciones normales no pasa de eso. Hay casos en los que los interesados en comprar de la juegan por una rebaja del 20%, aunque jamás prosperan, resaltó Tizado.
Diferente es el caso de aquellos que van con los pesos.
Estos candidatos casi no tienen posibilidades de lograr alguna rebaja en los precios publicados, aunque los vendedores que aceptan pesos toman un valor intermedio entre el dólar oficial y el blue, al que deberían acceder los compradores en caso de que pretendan comprarlos en el mercado paralelo.
En ese sentido sí se podría hablar de una suerte de descuento, aunque técnicamente no lo sea.
Las últimas cifras que arrojó el mercado inmobiliario no son buenas. Según los operadores, la caída en las ventas durante mayo fue de nada menos que del 50% en comparación con igual período de 2011.
Esa baja se podría haber pronunciado en junio hasta un 70%, una muestra del parate que se registra en la actividad inmobiliaria.