Mientras empleados de la agencia recaudadora cortaban la esquina de Hipólito Yrigoyen y defensa, a pocas cuadras de allí los arbolitos operaban con absoluta libertad en plena city porteña.
Un día de libertad que no podría haber sido más oportuno, con la demanda por el dólar informal inflada luego de que el Banco Central agregara normas que complican el acceso a dólares en el mercado formal, incluso para viajar al exterior. De esta manera, en los cuatro días hábiles de la semana pasada, el dólar blue subió 21 centavos, desde los $ 5,96 que valía antes del feriado del 9 de julio. Su récord anterior había sido de $ 6,15.
La demanda por dólares informales creció en las últimas dos semanas. A principios de mes, la entidad dirigida por Mercedes Marcó del Pont había oficializado una prohibición que ya existía de hecho: a través de una circular suspendió hasta nuevo aviso la venta de dólares para atesoramiento y la autorizó apenas para turistas que planean viajar al exterior, entre otras pocas excepciones.
La semana pasada el Central agregó un nuevo condicionamiento, incluso para el dólar turista. Ahora, las casas de cambio no pueden aceptar pagos en efectivo, las operaciones cambiarias deben hacerse exclusivamente con débito a una cuenta bancaria o cheque.
La medida, orientada a dificultar aún más el uso de dinero no registrado en las operaciones cambiarias, alejó a los clientes de las casas de cambio, según se quejan en el sector.
A pesar de que los bancos venden el dólar unos 2 centavos más caro que nosotros, son pocos los que van a venir a una casa de cambio si de todas formas tienen que pagar con débito a cuenta o cheque. Para eso es más cómodo hacerlo directamente en el banco, se lamentó el dueño de una agencia de cambio.
En el mercado mayorista el dólar también tuvo una semana más movida que lo habitual. El viernes, el BCRA dejó que la moneda estadounidense se escapara otra milésima, para acumular una suba semanal de 1,2 centavos, y dejarlo en $ 4,547. La autoridad monetaria también logro hacer algunas compras, unos u$s 260 millones en la semana.
El costo de fugar divisas a través de bonos soberanos, el contado con liquidación, se tomó un respiro el último día de la semana pasada, y quedó en $ 6,72. De todas formas, el contado con liqui avanzó 1,81% en la semana y quedó 47,8% más caro que el dólar mayorista.