El cerco impuesto por el Gobierno a la compra de dólares y las expectativas de una devaluación más pronunciada de la moneda local renovaron el interés por los bonos que permiten a los inversores atesorar moneda extranjera sin pasar por el mercado de cambios. Los títulos públicos en dólares con vencimientos en el corto y el mediano plazo venían mostrando progresivas ganancias desde principios de año, luego de que en octubre de 2011 el Gobierno comenzó a aplicar restricciones a la compra de dólares, pero aceleraron las alzas cuando el bloqueo se hizo total. El Boden 2012, un bono que vencerá en agosto próximo, había registrado una desaceleración a principios de julio, pero recobró impulso luego de que se conocieron más limitaciones en el mercado de cambio. Este bono cerró el viernes en $ 664 por cada lámina de 100 dólares, lo que arrojó un tipo de cambio implícito de $ 6,64 y anotó un alza semanal de 1,1% hasta un acumulado de 42% en lo que va del año. El renovado repunte del Boden 2012 y las expectativas de una devaluación más acelerada durante el segundo semestre obligaron al arbitraje de bonos similares en dólares, con vencimientos en 2013, 2015 y 2017. Precisamente, el Boden 2013 cerró en $ 625 por cada lámina de 100 dólares, con lo que anotó un alza de 3,9% en la semana y de 36,7% en el año, mientras el Boden 2015 subió a $ 547,5 y marcó un alza de 4,92% en la última semana y de 22% en lo que va de 2012. Otros bonos en dólares que se sumaron a la racha alcista desde el viernes fueron el Bonar VII, que vence en 2013 (6,8% en la semana y 35% en el año), y el Bonar X, que caduca en 2017 (un incremento de 6% en la semana y 23,8% en lo que va de 2012). Para los analistas, los inversores que optaron por estos títulos tomaron nota de la aceleración en la tasa de devaluación y en la brecha que existe entre el valor oficial y el paralelo. |