Este tipo de llamados telefónicos es la forma que han implementado varias casas de cambio a partir de la nueva normativa del Banco Central, que establece que todas las operaciones de cambio deben ser bancarias, y que no se puede ir más con el dinero en efectivo.
Ahora, la forma más económica de comprar billetes a precio oficial es mediante una transferencia electrónica, ya sea por Internet o desde un cajero. Hay que tener en cuenta que, para que sea gratuita, el importe no debe superar los $ 10.000, y debe ser realizada desde una caja de ahorro de una persona física, ya que si se hace desde una cuenta corriente el banco cobra un 0,6% de comisión. Si el comprador va con un cheque debe abonar el 1,2% del impuesto, además de tener que aguardar 48 horas hasta que se acredite, por lo cual se le encarece la operación. No así para las entidades, que están exentos del impuesto al cheque.
Otra alternativa es efectuar la operación con tarjeta de débito, pero las casas de cambio no están convencidas de su implementación, ya que les cobran el 1,5% de la operación, que es prácticamente la ganancia que tienen por el spread existente entre el precio de compra y el de venta. Aparte, hay que esperar dos días hasta que se acredite el pago. En caso de implementar el servicio, una opción que barajan en el sector es subir la cotización tres centavos, de modo de que les quede un margen de rentabilidad. De esta manera, las casas de cambio mostrarían los mismos precios de pizarra que los bancos, que suelen cobrar unos centavos más por una disposición del BCRA, que establece que todas las sucursales deben tener el mismo valor. Y el traslado del dinero a las distintas ciudades tiene un costo. Para tener una idea, el costo mínimo para mover un camión de caudales es de entre $ 800 y $ 1.000. El tema es que hay entidades que no están muy surtidas de moneda extranjera, entonces a la persona feliz de la vida por tener el OK de la AFIP no le queda más remedio que acudir a la casa de cambio. Si bien los bancos tienen dólares y euros, cuesta más encontrar reales o pesos uruguayos. Y ni que hablar de libras esterlinas, francos suizos, dólares australianos, canadienses o neocelandeses. Tenemos una empresa de flota de camiones que nos compra moneda para viáticos del chofer al país a donde vaya, ya sea chilenos, guaraníes, bolivianos, uruguayos y reales, cuentan desde una casa de cambio.
Desde otra están resignadas: Es mucho más facil ir al banco y listo. Hacés dos trámites en uno. Además, por u$s 100 que te autorizan por día por persona, una diferencia de dos centavos en la cotización no es relevante, se sincera un cambista, que siempre fue mucho más comprador que vendedor, pero ahora no encuentra quien venga a venderle. Muchos clientes traían su dinero del exterior y se lo cambiábamos a pesos, pero ahora se resisten a hacerlo. Para no perder plata comprando pesos a precio oficial, lo que están haciendo cuando necesitan comprarle un departamento al hijo o un campo que ven barato es transferir dólares desde una cuenta del exterior hacia otra cuenta de afuera, lo que se consigna en la escritura y es legal, confiesa.