Desde que el 5 de este mes la entidad dirigida por Mercedes Marcó del Pont oficializó la prohibición a la compra de dólares para atesoramiento, el dólar blue subió casi 11%. En ese entonces, la divisa se transaba en el mercado informal a $ 5,96, el precio alrededor del que rondaba desde hacía casi un mes.
Tan sólo 11 días después, en la City arbolitos y cueveros no dan a basto para satisfacer la demanda y modifican el precio hasta cuatro veces durante un mismo día.
Los que compraron temprano a la mañana se fueron con la sensación de que se ahorraron unos pesos, comentó un operador. La verdad es que el precio del blue explotó, agregó.
Ayer al mediodía, El Cronista pudo constatar que la mayor parte de las cuevas lo ofrecían a $ 6,50 y, al final de la tarde, la mayoría ya lo ofrecía 10 centavos más caro.
Algunos, incluso, probaban suerte a última hora a ver si conseguían compradores dispuestos a pagarlo a $ 6,70.
La sensación en el mercado cambiario es que, con la plaza formal cerrada bajo siete llaves va a ser difícil encontrarle un techo al paralelo.
Yo deduzco que a fin de mes puede llegar a tener un respiro, porque la demanda de los que viajan al exterior aunque no sea enorme en volumen le agrega presión compradora, comentó un empleado de una casa de cambio porteña.
El techo tendrá que aparecer algún día, porque tiene que haber un precio que el público no esté dispuesto a pagar, pero de momento lo concreto es que cada día estamos viendo un piso, añadió.
La otra cotización paralela, el dólar contado con liquidación utilizado por inversores mayoristas para fugar divisas a través del mercado de bonos soberanos, se mantuvo estable en $ 6,80 el día de ayer.
Por otra parte, en el mercado mayorista el Banco Central sostuvo su libreto y aprovechó la aparición de algo de liquidaciones de exportaciones para comprar u$s 60 millones.
El Central compró u$s 730 millones en lo que va del mes y casi u$s 8.200 millones en lo que va del año. A pesar de esas fuertes compras, las reservas se mantienen en u$s 46.800 millones, menos de u$s 500 millones por encima del nivel con el que terminó 2011.