La embestida oficial para controlar el mercado cambiario no para ni por un minuto. Circuló en despachos oficiales un estudio realizado por el Ministerio de Economía con durísimas conclusiones acerca de las casas de cambio. Esto se conoce después del pedido que efectuara la semana pasada el sector para reunirse con Hernán Lorenzino y Guillermo Moreno con el objetivo de reflotar un negocio que opera 90% menos que antes de las restricciones. Concretamente, el estudio que realizó el Palacio de Hacienda dice que entre las 36 casas de cambio registradas, un 30% presentó quebrantos entre el 2008 y 2011. Un 17% lo hizo dos veces, 11% en tres oportunidades y 8% todos los años. En ese último grupo figuran las entidades cambiarias más grandes, según el documento de Economía. Entre el 2008 y 2011, un 65% de las agencias de cambio presentaron quebrantos. Las principales casas de cambio informaron a la AFIP balances con pérdidas millonarias los cuatro años seguidos por cifras que oscilan entre los $ 200.000 y $ 3,8 millones dependiendo del año y la empresa. Según el Gobierno, el grueso de sus operatorias cambiarias no son declaradas en su debida forma y que, por lo tanto, los problemas no serían las nuevas normas del Banco Central lo que hacen mella en sus negocios. En el equipo económico que encabeza Lorenzino llama la atención que, en un contexto de record de fuga de capitales en el país, donde las casas y agencias de cambio cumplieron activamente su rol de intermediarios, una tarea de bajo riesgo, esos empresarios presenten quebrantos. Esto llega cuando los cambistas pedirán que se les habilite la realización de algunas operaciones como aquellas que se relacionan con el comercio exterior e incorporar como servicio todo aquello que está ligado a lo transaccional como el cobro de servicios públicos. |