La diferencia entre ambos es ya del 50%; la demanda se fortaleció por los aguinaldos y el turismo
La carrera alcista del dólar paralelo no encuentra límites en un mercado que comienza a mostrar variables desarbitradas, algo que, a primera vista, permitiría intuir que esa plaza opera en condiciones que ayudan a distorsionar aún más sus precios. El billete en el mercado negro llegó a venderse a un valor promedio récord de 6,90 pesos, aunque luego cedió terreno para cerrar en torno de los $ 6,75, según coincidieron en estimar distintos operadores.
Así, resultó por momentos más caro que el dólar arbitraje o "contado con liquidación" -es decir, el valor del billete que surge de las operaciones de compra de bonos o acciones en el mercado local para su inmediata venta en el exterior al solo efecto de poder arbitrar monedas y sacar divisas del país-, que promedió $ 6,86.
Lo único en común entre ambos tipos de cambio fue que alcanzaron nuevos máximos, dato que, para los analistas, muestra que la desesperación que estarían mostrando empresas, inversores y ahorristas por dolarizar sus carteras o hacerse de divisas para cumplir con obligaciones previamente pactadas los lleva a convalidar precios cada vez más elevados.
Para los analistas, la disparada que ensayaron ambas versiones del dólar en los últimos días tiene razones fácticas y otras meramente especulativas. En el primer caso, mencionan una demanda fortalecida por el pago de aguinaldos y las compras destinadas a financiar gastos en el exterior de personas imposibilitadas de comprar el "dólar turista" porque tienen ingresos en negro o, simplemente, porque la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) los habilita a comprar montos que consideran insuficientes para atender sus gastos.
En este sentido, no hay que perder de vista que, según reconoció la encuesta de turismo internacional que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en mayo, y por primera vez para ese mes desde 2001 hasta la fecha, no sólo fueron más los argentinos que salieron al exterior que los extranjeros que ingresaron en el país, sino que, además, gastaron afuera muchos más dólares que sus pares extranjeros aquí, todo un síntoma del atraso cambiario.
En segundo orden, los analistas aluden a las versiones que señalan que el Gobierno ampliaría el plazo al que obliga a los inversores a mantener en su poder un bono o papel de empresa, antes de poder venderlo en el exterior para hacerse de divisas. Actualmente, se debe acreditar la tenencia de esos instrumentos por al menos 72 horas. Pero en el mercado temen que el Gobierno los estire a 15 o hasta 30 días para desalentar este tipo de operaciones. "Si eso fuera cierto, el dólar paralelo, aun al precio de ayer, sería barato", indicó un operador.
Un creciente debate
Para el analista Hernán Lacunza, que la cotización del dólar paralelo, a la que cataloga como "un precio minorista", haya llegado a superar la del contado con liquidación, "que es mayorista", estaría mostrando que los que querían fugar divisas del país "ya lo han hecho" y que, por el contrario, la demanda minorista "reaccionó ahora al tender a escaparse la cotización del dólar informal". "Después de todo, es sabido que la demanda del dólar tiende a incrementarse cada vez que el precio se dispara, al contrario de lo que ocurre con otros bienes", señala.
Pero, según el presidente del Banco Ciudad, Federico Sturzenegger, el brusco salto observado en los últimos días sería consecuencia del "intento fútil" que hizo el Gobierno de pesificar de facto el mercado inmobiliario. "La gente que vende propiedades no quiere pesos, entonces ese mercado se fue al paralelo", sostiene.
"Lo que está detrás de la escalada es el blanqueo de las mayores restricciones", cree en cambio el economista Mario Sotullo, de la consultora Economía y Regiones, que en un reciente informe cargó contra el combo que "combina una política monetaria fuertemente expansiva con el intento de apuntalar coercitivamente la demanda de pesos".
El ex viceministro de Economía Jorge Todesca cree que todo obedece a "un movimiento espontáneo del mercado" que tendería a licuarse si el Gobierno accediera a reconocer "el mercado paralelo como un mercado legal pero libre. El valor no se dispararía de esta manera porque lo que incide en esta escalada es la ilegalidad y la escasez", analizó.
El riesgo que entraña el descontrol del dólar en los segmentos en que aparece como más accesible (en el oficial sólo se accede al dólar comercial o su versión turista) es que esta disparada, en la medida en que se sostenga, presione sobre el resto de los precios en momentos en que la inflación no da señales de moderarse pese al evidente enfriamiento en el nivel de actividad.
De hecho, la brecha entre el dólar oficial y el paralelo, que se había estabilizado en torno del 30% hace algunas semanas, ya ronda el 50%, dado que en las casas de cambio (donde la actividad es prácticamente nula) el billete cotizó ayer $ 4,53 para la compra y $ 4,58 para la venta.
Pero en el Banco Central (BCRA) están convencidos de que, por sus "minúsculas dimensiones", los precios que se pactan en el mercado paralelo "resultan inocuos para el resto de la economía".
ABC Mercado de Cambios S.C. le acerca las noticias y novedades de mayor trascendencia relacionadas
con el comercio y operaciones cambiarias a través de una fuente
segura y confiable.