Por José Hidalgo Pallares - "Nosotros aquí hacemos políticas absolutamente contracíclicas", dijo la semana pasada la presidenta Cristina Kirchner, en una de sus muchas apariciones públicas. Analistas consultados por LA NACION cuestionan sin embargo esa afirmación. Una política contracíclica consiste en generar ahorros fiscales durante las épocas de crecimiento para poder fomentar la actividad y el consumo -a través de medidas como el aumento del gasto público o la reducción de impuestos- en épocas de recesión, explicó Sofía Devalle, economista del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). Ese no ha sido el modo de actuar del Gobierno en los últimos años, según Gastón Rossi, director de Labour, Capital & Growth (LCG). "El único gasto que el Gobierno ha intentado moderar es el de los subsidios y esos intentos se dieron en épocas de desaceleración económica. El Gobierno se guía por un criterio de caja, cuando caen los ingresos busca cómo reducir el gasto, pero mientras tuvo recursos no le importó derrochar en subsidios", dijo. La reciente decisión oficial de limitar los subsidios al transporte público de pasajeros -lo que obligará a municipios y provincias a asumir ese gasto o provocará una suba en las tarifas de los colectivos- también se dio en un momento en que, según lo reconoció el propio Indec, la actividad está cayendo. Rossi añadió: "Si uno mira la evolución de la política macroeconómica de la Argentina en los últimos años, se da cuenta de que fue siempre expansiva. Sólo fue contracíclica en 2009, cuando cayó el producto, pero en los otros años las políticas fiscal y monetaria fueron expansivas en un entorno de crecimiento. Una política contracíclica no requiere reducir el gasto en épocas de bonanza, pero sí desacelerar su crecimiento". Vientos externosPara el economista jefe de Abeceb.com, Mariano Lamothe, el comportamiento del Gobierno ha incidido en la situación actual. "Si bien la crisis externa influyó en el parate de la economía, la situación actual responde en gran parte a errores propios. Nos afecta más haber hecho política procíclica en tiempos de bonanza", dijo. Según Rossi, el gasto público primario creció 34%, en 2010, y 32%, en 2011, años en los que, según el Indec, el crecimiento del PBI estuvo alrededor del 9% anual. En este año, para el que muchas consultoras privadas esperan un crecimiento no mayor al 2%, Rossi cree que el aumento del gasto estará en torno al 30%, es decir, menor que en los años anteriores. Lamothe mencionó a Brasil como un ejemplo de un país que sí aplicó políticas contracíclicas. "En los años de bonanza, Brasil aplicó una fuerte suba de las tasas de interés y ajustó el gasto. En ese proceso, que buscaba bajar la inflación, se le vino la sequía y la crisis mundial. Pero hoy Brasil puede aumentar el gasto, bajar las tasas y también ha permitido una pequeña devaluación. El efecto de estas medidas se empezó a ver en el repunte de las ventas de autos." Para Lamothe, la economía de Brasil no alcanzará este año el crecimiento de 2010 (7,5%, según el Banco Central de ese país), pero será positiva. "Brasil está saliendo", afirmó. También Rossi habló de ese país: "Puede ser que los ajustes que aplicó Brasil en los años de bonanza hayan terminado por exacerbar la desaceleración, pero cuando se vieron signos claros de menor actividad, se tomaron políticas contracíclicas. Además, por haber gastado menos durante la bonanza, ahora tienen una inflación baja". En este sentido, la elevada inflación que padece la Argentina es, para Rossi, una consecuencia de las medidas procíclicas aplicadas en los últimos años. Según Devalle, en los últimos años la Argentina consumió los ahorros fiscales generados entre 2003 y 2008. Sin embargo, ella cree que la política que se está aplicando actualmente es contracíclica, pues, a diferencia de lo que ocurre en Europa, no es contractiva. "Frente a la desaceleración económica, el gasto público sigue aumentando a tasas elevadas y, además, se está intentando fomentar el consumo, por ejemplo, a través del programa de créditos hipotecarios Pro.Cre.Ar. y de los créditos productivos." Lamothe tiene una opinión distinta: "En este año, hay mucho crecimiento nominal, se hace más de lo mismo. El Gobierno no quiere aplicar un ajuste, pero el ajuste está llegando por otro lado, a través de las provincias y eso es procíclico".. |