Frente al peor desempeño de las commodities y la mayor demanda brasileña, los productos industriales pasaron de representar el 27% al 36% de las ventas argentinas. A pesar del tipo de cambio más competitivo, las exportaciones argentinas no han logrado crecer en cantidades desde la devaluación de diciembre de 2001. Sin embargo, justo cuando se espera que las ventas reciban un menor apalancamiento por el lado de los precios por la menor cotización de las principales commodities, un informe de la consultora MVA Macroeconomía afirmó que las cantidades podrían recibir un empuje por la mayor demanda de productos de origen industrial desde Brasil.
A dos años y medio del fin del 1 a 1, es evidente que el tipo de cambio real más competitivo no fue suficiente para estimular el frente exportador. Las ventas al exterior contribuyeron en un 10% a la reciente recuperación económica, pero a pesar que el peso se mantiene 66% más competitivo, el documento destacó que las cantidades exportadas permanecieron prácticamente estables desde finales de 2001.
En el mes de julio, las ventas al exterior alcanzaron los u$s 2.907 millones, apenas 1% superiores a las del mismo mes de 2003. En este período el aumento de 14% en los precios compensó la caída de 12% en las cantidades exportadas como consecuencia de la menor demanda de soja china.
En total, durante el primer semestre del año se vendieron u$s 16.567 millones al exterior. El resultado, un 13% mayor al del mismo período del año pasado, pero el incremento fue explicado exclusivamente por los precios.
Sin embargo, el informe de MVA explicó que parte del estancamiento de las cantidades exportadas estuvo influenciado por el bajo nivel de actividad de la economía brasileña, cuyo PIB cayó 0,2% el año pasado. Brasil continuó siendo el principal destino de nuestras exportaciones y el origen de la mayor parte de las compras argentinas. En especial, el 30% de las manufacturas industriales argentinas se colocan en el mercado brasileño.
Es por eso que se espera que la recuperación de esta economía, que arroja pronósticos de crecimiento arriba del 4% para este año, logre dar un nuevo impulso a los envíos al exterior argentinos. Luego de tres años consecutivos de caídas, en los cuales acumularon una baja del 33% los envíos a este destino están levantando cabeza. En el primer semestre se incrementaron un 9% interanual, en tanto que sólo en el segundo trimestre lo hicieron un 17% interanual.
El rubro que mejor desempeño tuvo fueron las manufacturas de origen industrial, que representó el 50% de las exportaciones a Brasil del período, dentro del cual a su vez se destacaron las ventas de productos químicos, materias plásticas, máquinas y aparatos y, en particular, material de transporte terrestre, con un aumento interanual de nada menos que el 80%.
En efecto, fue la mejora de los precios internacionales de las principales commodities agrícolas la que permitió el boom exportador argentino, pero es poco probable que éstos colaboren como lo han venido haciendo. Según datos del Banco Central, su precio cayó más de 12% entre marzo y junio. Por su parte, el precio de la soja bajó un 10% mensual en julio y los mercados de futuros anuncian que difícilmente se vuelvan a exhibir las cifras máximas de principios de año, al menos en el corto plazo. Sin embargo, el actual escenario permite pensar que las colocaciones en el mercado brasileño pueden aportar solidez al frente externo local. |