Más allá de que España estaría encaminándose a un descalabro financiero sin precedentes, para el mercado financiero la situación del país ibérico no es tan acuciante como la argentina. De hecho, los contratos a cinco años para proteger los bonos contra un incumplimiento de la deuda conocidos como Credit Default Swaps (CDS) muestran que el costo de asegurar títulos argentinos duplica al de España.
El CDS de la Argentina terminó ayer en 1.214 puntos básicos contra las 632 unidades del país de Mariano Rajoy. En lo que va del año el costo para España crece más del 60% contra 30% en el caso argentino.
Puesto en dinero, para asegurar u$s 10 millones en bonos argentinos, el inversor tiene que pagar u$s 1,21 millones.
En la misma línea, para cubrirse de un impago de España, se tiene que pagar u$s 632.000 por el mismo monto que el caso anterior. Resulta curioso que los operadores financieros le asignen más chances de incumplir la deuda a la Argentina, dado que la situación económica-financiera es por lejos más delicada en España.
Sea como fuere, los contratos de CDS de la Argentina hablan de que existe un 50% de default en los próximos cinco años.
Parte de la explicación podría venir a cuento de que el CDS de la Argentina está completamente fuera de competencia. Arrancó el año en 922 puntos y hoy cotiza por encima de Venezuela, el más próximo, que está en 915 unidades. El resto de los contratos de países de América Latina (léase Perú, Brasil, México, Colombia) están en torno a los 150 puntos básicos. El promedio para los mercados latinoamericanos es de 364 puntos.
Quizás el mercado empiece a ajustar el CDS local después del pago del Boden 12 este 3 de agosto. Sucede que surgió el riesgo de un default técnico cuando se rumoreó acerca de pesificar el pago del título. Esto finalmente no sucederá y debería ayudar a descomprimir la presión sobre la curva de rendimientos soberanos. Hubo muchos rumores sobre la pesificación de los depósitos bancarios y los pagos del Boden, dijo en entrevista telefónica a Bloomberg, Bret Rosen, un estratega para América Latina de Standard Chartered en Nueva York. Con respecto al operativo marketing que inició el Gobierno, con el ministro de Economía Hernán Lorenzino a la cabeza, en relación al pago del Boden, Rosen dijo que sin dudas se trata de una campaña de relaciones públicas destinada a demostrar a los inversores que deben confiar en que Argentina no renegará de su deuda. Más allá de todo, lo cierto es que se seguirán priceando altas chances de un default en la medida en que la Argentina recurra a fuente heterodoxas de financiamiento sin pasar por el mercado.