Para que los bancos puedan atender sin problemas al sostenido drenaje de ahorros en dólares que sufren diaramente, el directorio del Banco Central dispuso ayer extender, sin plazo de vencimiento, la suspensión de la medida que obligaba a las entidades a integrar en sus arcas el efectivo mínimo en dólares que hasta antes de la última reforma a la Carta Orgánica mantenían en sus sucursales. La suspensión de la medida había sido dispuesta hace dos meses, tras un pedido explícito de los banqueros, en momentos en que los ahorristas habían empezado a retirar más de u$s 100 millones diarios y la caída acumulada desde octubre ya avanzaba hacia los u$s 6.000 millones. El retiro promedio se sostuvo hasta estos días según estimaciones del propio sector en los u$s 30 millones por jornada para todo el sistema y ya obligó a las entidades a cortar de plano la colocación de nuevas líneas en dólares. Frente a esto, el organismo oficial resolvió ayer prorrogar sin un plazo definido el vencimiento de dos meses que le había asignado a la suspensión de la obligatoriedad, que impuso la nueva Carta Orgánica, de encajar el efectivo mínimo en el Central para que pueda ser computado como reservas. La disposición no tuvo efecto directo sobre los ahorros en dólares. Pero permitió a las entidades sortear las dificultades a las que se enfrentaban para atender a la demanda de dólares físicos. Esta decisión del Banco Central permitió una mayor disponibilidad de moneda extranjera por parte de los bancos que deban atender las necesidades de sus clientes, contó una fuente a los medios, en esa oportunidad. |