Por Fernando Gonzalez - Durante la semana pasada, el Indec dio a conocer cifras negativas de la economía argentina que no se registraban desde mediados de 2009, el año en que se interrumpió el crecimiento sostenido de la última década. Cayeron la actividad económica; las exportaciones y la industria. El Gobierno adjudica estos índices adversos a la crisis internacional pero, a esta altura, es evidente que las consecuencias de medidas locales como el cepo al dólar, las trabas a las importaciones o los múltiples frentes de conflicto abiertos sin necesidad profundizaron el enfriamiento de nuestra economía.
Para advertir sobre estas cuestiones, El Cronista comenzó hace un mes a publicar informes especiales que indagan en las complicaciones de nuestra política económica. Once economistas de primera línea aportaron sus Ideas para combatir la inflación; los periodistas de la sección Economía analizaron las principales Luces amarillas de la Economía; y, a partir de hoy, la sección Finanzas evaluará el impacto de las restricciones aplicadas al dólar comenzando por la repetición de la receta del desdoblamiento del mercado cambiario. En los próximos días, completaremos el cuadro de situación con otros alertas de una Argentina que debe prever respuestas anticíclicas para evitar caer en el fantasma económico de estos tiempos: la recesión.