APORTAN A TECNOLOGÍA, EFICIENCIA, GENERACIÓN DE DIVISAS Y DINAMISMO ECONÓMICO La actual estructura exportadora del país está sustentada sobre venta de manufacturas con escasos requerimientos directos e indirectos de trabajo. Si bien uno de los principales objetivos del Gobierno es combatir el desempleo, el camino para lograrlo no parece estar relacionado con las ventas al mercado externo. Según un informe de la Fundación Crear, la actual estructura exportadora de la Argentina no logrará reducir significativamente la desocupación aunque se incrementen los volúmenes vendidos en el exterior.
El estudio destacó que los cuatro capítulos que más se exportaron desde 2001 –representan un aumento de 110% de las ventas totales al exterior– son grasas y aceites (animales y vegetales), residuos y desperdicios de la industria alimentaria, semillas y frutos oleaginosos y combustibles y minerales, todos rubros con escasos requerimientos directos e indirectos de trabajo.
El Gobierno plantea el desarrollo de las exportaciones como una alternativa válida a la hora de considerar impulsores de un crecimiento sostenido que permita paliar las necesidades que atraviesa la economía doméstica. Para Crear no existen dudas acerca de las substanciales bondades que las ventas externas tienen puertas adentro, como lo son la ampliación de la frontera tecnológica, la mejora en la eficiencia, la generación de divisas y un mayor dinamismo económico. Sin embargo, la Fundación que preside el economista Horacio Losoviz y dirige el también economista, Pedro Migueles, sostiene que no siempre los mayores montos exportados tienen implicancias directas sobre la creación de puestos de trabajo en una cantidad significativa, al menos bajo la actual estructura de la Argentina.
"Mientras la extracción de petróleo requiere 12,4 personas para generar un millón de pesos de producción, cultivo de cereales y oleaginosas 27,7 personas, y elaboración de aceites 28, algunos sectores que no participan de este crecimiento y con cierto potencial requieren más de 50 puestos de trabajo para generar la misma producción", señaló el informe de Crear. "A modo de ejemplo, textiles necesita 57 operarios, la industria maderera 58, y el calzado 50", destaca.
La Fundación también advirtió que hay otros motivos que colaboran para que la actual estructura exportadora no incentive la creación de puestos laborales. Uno de los principales es que el 5% de las expresas exportadoras más grandes generan el 92% de las ventas totales al exterior. Esta cuestión se relaciona con la problemática del empleo cuando se observa que un 73,2% de los montos vendidos por las grandes empresas es por productos primarios e industrias intensivas en recursos naturales, y sólo un 5,5% es de industrias intensivas en recursos humanos. La cifra cambia si la medición se realiza sobre empresas medianas. Así, el 46,4% es de compañías que exportan productos primarios, mientras que el 16,4% corresponde a industrias de mano de obra intensivas.
Con los números a la vista, la Fundación cree que para que las exportaciones generen más empleo, la tarea del Gobierno debe concentrarse en facilitar la inserción internacional de las empresas de pequeño y mediano porte, justamente las que más dificultades encuentran tanto para realizar su primera venta como para sostener una relación comercial continua. "Dentro de las medidas que deben tomarse figuran facilitar el financiamiento a las exportaciones haciendo objeto de crédito a empresas que a la fecha se encuentran al margen del sistema bancario, y un esfuerzo estatal que procure ayudar a los potenciales exportadores en cuestiones como información, difusión y logística", sostiene Crear. |