Por Javier Blanco - Cada ajuste que el Gobierno realiza al torniquete cambiario, que impuso una semana después de haber triunfado en las elecciones cuando comenzó a limitar fuertemente la compra de dólares hasta terminar prohibiéndola, no sólo sirve para ampliar la brecha entre el virtualmente inaccesible tipo de cambio oficial y el paralelo, sino que, además, parece convencer a más y más argentinos sobre la conveniencia de tener una mayor cantidad de pesos "a mano", por cualquier cosa. Así lo comienzan a detectar los economistas que siguen de cerca la creciente "preferencia por la liquidez" que muestran cada vez más agentes económicos con actuación en el mercado local, quienes estiman que alrededor del 20% del crecimiento anual que muestra la tenencia de efectivo en poder del público responde a una "conducta precautoria" derivada del clima de incertidumbre que gobierna la economía tras el endurecimiento de las medidas destinadas a impedir la libre negociación de divisas. "Observamos que tanto particulares como empresas no sólo retiraron sus colocaciones en divisas de los bancos, sino que tienden a incrementar su disponibilidad de efectivo, tal vez porque se mantienen expectantes ante la imposibilidad de acceder al mercado cambiario formal", indica Andrés Méndez, director de la consultora AMF Economía. "En concreto, calculamos que mantienen el equivalente a unos US$ 2000 millones, que, seguramente, hubieran canjeado por divisas en caso de poder acceder con los grados de libertad disponibles hasta principios de mayo", explica. Ardid dilatorioFue en mayo cuando la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) restringió totalmente, apelando a un ardid dilatorio, las compras de divisas privadas, pese a no contar con facultades legales para hacerlo. Un mes y medio después, el Banco Central (BCRA) legalizó esa prohibición de hecho al aprobar una norma por la que declaró "suspendidas" este tipo de operaciones y sin fijar plazos. Los analistas coinciden en señalar que las mayores trabas, y el posterior "blanqueo" de la prohibición, no sólo incidieron para ampliar en su momento del 30 al 40% la brecha abierta entre el dólar oficial y el paralelo (reducida en los últimos días) y dar un nuevo impulso a la salida de depósitos bancarios pactados en esa moneda, sino que, además, parecieron convencer a más personas y empresas de mantener bien a mano una parte creciente de lo que podrían ser sus ahorros. La referencia al ahorro toma en cuenta que casi el 70% del aumento en la tenencia de pesos responde, según estiman en AMF, a la necesidad de hacer frente a los persistentes aumentos de precios."Y otra mínima porción, a las mayores cantidades transadas", apuntan. Méndez explica que, antes de mayo, la tasa de crecimiento interanual del efectivo en poder del público se venía desacelerando "por la progresiva declinación del ritmo de actividad económica". Pero la conducta precautoria de los agentes económicos se recreó luego "ante la incertidumbre que introdujo la fuerte profundización del cepo cambiario". A esta conclusión llega tras observar que otras categorías del dinero transaccional, como los depósitos a la vista, se mantuvieron "relativamente estables en su ritmo de crecimiento interanual del 28% promedio, no acompañando el salto al 36% que dieron los billetes y monedas en poder del público". IncentivosLa mayor preferencia por la liquidez también sería consecuencia del bajo incentivo que observan los inversores y ahorristas por apostar al peso con colocaciones a plazo fijo. "Inicialmente, como consecuencia de la emisión monetaria sin respaldo, bajan los intereses y tal mayor emisión se asemeja al ahorro genuino. Pero inmediatamente la mayor cantidad de moneda tiene repercusión en los precios", advirtió por estos días el economista y ex presidente del BCRA Rodolfo Rossi. "Los adelantos transitorios del BCRA al Tesoro suman 14.350 millones de pesos en lo que va del año, pero sólo en una semana a principios del mes en curso se ampliaron en 6000 millones", contabilizó la consultora Delphos Investment, en un reciente informe. Aunque esa cifra se contrajo en casi 2000 millones en las últimas semanas, la consultora alertó al repasar esta cuestión que si la decisión del Gobierno fuera financiarse con la totalidad de los recursos que la nueva Carta Orgánica le concede al BCRA para asistir al fisco (unos $ 44.000 millones más), "el incremento en la oferta monetaria resultante de esa emisión no será consistente con la demanda de circulante de parte del público, con lo que se corre el riesgo de que ese exceso de liquidez se vuelque a la demanda de moneda extranjera o de bienes, generando más tensiones de precios en la economía". - 2000 Millones de pesos
Son los fondos que tienen los argentinos en efectivo y que se hubieran volcado a la compra de dólares si no existieran las trabas
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