Como los temas más importantes de 2012, los ejecutivos mostraron una creciente preocupación por los aumentos de tarifas y la provisión de insumos, afectada por las restricciones a las importaciones, según surge de la Encuesta de Expectativas de Ejecutivos presentada ayer por IDEA.
El efecto de las trabas a las importaciones sobre los insumos fue perjudicial para 39% de las empresas, no afectó a 54% y benefició a 7%. Asimismo, benefició a 14% la limitación de compras externas de productos finales de la empresa, no afectó a 58% y perjudicó a 28%.
La tendencia al retorno de la confianza se observa al comparar la evaluación empresaria del semestre con la perspectiva que manifiestan tener los ejecutivos para el próximo. En el primer caso, 13% dijo que mejoró la situación económica, 40% que siguió igual y 47% que evolucionó para peor. En el segundo, 15% piensa que mejorará, 45% que será igual y sólo 40% que empeorará.
En cuanto a las exportaciones, las inversiones, las ventas y el empleo, la mayoría espera que sigan igual. De todos modos, esas variables muestran un cambio leve de las expectativas hacia una mejora.
En el caso del consumo interno, en cambio sigue habiendo una apuesta a que se mantendrá con cierta dinámica, aunque no habrá un fuerte crecimiento. Esto surge también de los conceptos que los ejecutivos consideran básicos para la mejora de la empresa, que dejaron de ser un aumento de la demanda de sus productos, para centrarse en reestructuraciones empresarias y la baja de costos.
La encuesta muestra que 56% de los directivos espera una disminución de la rentabilidad, y aunque sigue teniendo peso el aumento de costos laborales, este año aparecen factores adicionales: la presión impositiva creciente y la suba de tarifas.
El 80% de las empresas está por encima de 70% de empleo de la capacidad instalada, en tanto que las inversiones que se esperan son sólo 10% de la facturación anual y en aspectos como capacitación y marketing, con bajas cantidades de capital comprometidas.