El euro había retrocedido después de que el Banco Central Europeo (BCE) rechazó un reporte de la revista alemana Der Spiegel, según el cual el banco discute poner un límite a la compra de bonos soberanos estableciendo una relación entre tasas de interés y las primas de los bonos alemanes.
El BCE dijo que era engañoso informar sobre decisiones que aún no se tomaron.
Los operadores decían que el reporte de Der Spiegel previamente había favorecido al euro, al dar sostén a la idea de que el BCE resucitaría su polémico programa de compras de bonos soberanos de países de la zona euro en problemas.
El euro también había sido arrastrado por la reafirmación del banco central alemán sobre sus preocupaciones acerca de las compras de bonos por parte del BCE, que, según dijo, planteaban "riesgos considerables para la estabilidad".
No obstante, los inversores preferían no vender agresivamente el euro por la posibilidad, por más baja que sea, de que el BCE pase a la acción una vez que termine la temporada de vacaciones de verano en Europa.
"Hay comentarios que van y vienen con respecto a medidas del BCE", dijo Omer Esiner, analista jefe de mercados de Commonwealth Foreign Exchange en Washington D.C.
"Todo esto tiene lugar en un contexto de negociaciones apagadas hasta el fin del verano, por lo que yo no sacaría muchas conclusiones de esto", agregó.
El euro subía un 0,1 por ciento, a 1,2344 dólares por unidad, después de haber tocado un mínimo de sesión a 1,2293 dólares.
De todos modos, la moneda europea permanecía dentro del rango de 1,2240-1,2450 dólares por unidad en el que ha operado en las últimas dos semanas.
"Hay un clima de asumir riesgos modestos pero no porque (los inversores) quieran tener más posiciones largas en euros, sino menos posiciones cortas", dijo Michael Woolfolk, estratega de cambios de BNY Mellon en Nueva York.
Los agentes del mercado han mostrado cautela sobre la oposición alemana a las compras de bonos por parte del BCE.
Pero la semana pasada la canciller Angela Merkel hizo una férrea defensa del presidente del BCE, Mario Draghi, quien había recibido muchas críticas en Alemania cuando prometió hacer "todo lo que sea necesario para preservar al euro" e indicar su disposición a reanudar el polémico programa de compras de bonos.
El dólar caía un 0,2 por ciento contra el yen, a 79,41 yenes por unidad, tras alcanzar el máximo de 5 semanas a 79,66 yenes en los mercados asiáticos. Pese a la baja de este lunes, los operadores creen que el dólar seguirá beneficiándose de la mejoría de los datos estadounidenses, que elevaron los rendimientos de los títulos públicos de Estados Unidos.