En la Argentina, los bonos pagan las tasas más atractivas de la región. Sin embargo una comparación global resulta más elocuente: mientras un bono del Tesoro de EE.UU. paga 1,6% anual de tasa con un vencimiento a 10 años, una emisión local en dólares remunera por encima del 10% el mismo plazo.
En el mercado local, y con el advenimiento de los controles y cerrojos cambiarios, el mercado de la renta fija recibió numerosos inversores que no solían frecuentar la inversión en bonos. Estos ahorristas no buscan una tasa de interés sobre su inversión sino que, en su afán de dolarizarse, la búsqueda está concentrada en hacerse de los billetes, así haya que esperar que el bono termine de ser pagado por el Gobierno. Así pasó con el Boden 2012 que acaba de vencer y así ocurre de igual manera, con otros títulos que cotizan en bolsa y cuya adquisición permite la dolarización siempre y cuando el inversor tenga la habilidad de ser paciente con el más implacable de los escultores: el tiempo.
Uno de los bonos más líquidos de la plaza es sin duda el Boden 2015. La alta emisión de este título cuyas ventas también se hicieron a Venezuela ha redundado en que sea uno de los más negociados de la bolsa. Un inversor que compra Boden 2015 y lo espera hasta su vencimiento vence en octubre de 2015 puede conseguir sus dólares a un precio de $ 4,62 por billete. Es decir que para hacerse de estos dólares, debe comprar el título en el mercado a $ 575,5 por cada lámina de 100 y esperar que el bono pague sus cuotas de capital e interés (en total de u$s 24,5 hasta 2015) hasta que opere su vencimiento.
Si el inversor no ejerce la virtud de la paciencia y sí profesa la ansiedad dolarista, entonces, en opinión de los brokers, habrá que poner la lupa en el año próximo. Es que en 2013 vencen dos bonos, ambos emitidos en dólares. Por un lado, el Boden 2013 cancelará en abril próximo su emisión con un pago del 12,5% final del capital sumado a las cuotas de interés. En el cálculo, comprar uno de estos títulos arroja hoy un dólar billete a $ 6,42, prácticamente el mismo precio al que cotiza el billete en el mercado paralelo.
Sin embargo existe otra emisión, el Bonar VII, que también vence en 2013, y cuya inversión implica adquirir un dólar billete a $ 5,87. Se trata de un título más atractivo que el Boden 2013 que paga una tasa del 7% anual.
Para los analistas consultados, uno de los datos a tener en cuenta es la liquidez del título. Si un inversor quiere comprar el bono pero después necesita venderlo, cuanto más líquido sea mayor probabilidad de no perder tiempo y dinero en la transacción, señaló un agente. De acuerdo a este criterio, el Boden 2015 resulta el más líquido de todos mientras que el Bonar VII y el Boden 2013 se ubican respectivamente en el segundo y tercer lugar.