El dólar vio interrumpida su racha triunfal frente al euro, iniciada tras la decisión de la Reserva Federal de elevar los tipos de interés en EE UU. Los inversores optaron por tomar beneficios y también se vieron influidos por las positivos datos macroeconómicos que se publicaron en la zona euro. Los datos de PIB en Alemania y sobre todo en Francia, donde superaron las previsiones de los analistas, dieron fuerza a la moneda única. A primera hora se conocieron los datos de crecimiento de Alemania y Francia en el segundo trimestre. La economía germana creció un 0,5% en términos de PIB gracias a la buena evolución de las exportaciones. Mientras, Francia creció a ritmo del 0,8%, lo que superó las previsiones de los expertos.
De esta forma, el euro recuperó terreno frente al dólar, que a última hora de ayer en Nueva York había logrado situarse por debajo de la cota de 1,22 unidades por euro. No le fue difícil a la moneda única recuperar esta referencia, apoyada por los mencionados datos y por los deseos de los inversores de vender dólares para tomar parte de los beneficios acumulados en las últimas sesiones.
Los inversores también apostaron por el euro a la espera de que el Banco Central Europeo (BCE) eleve los tipos de interés en la zona euro antes de lo previsto, aunque el informa mensual del organismo emisor, que también se publicó hoy, volvía a alertar del peligro que supone para el crecimiento económico de la eurozona la evolución alcista de los precios del petróleo y su repercusión en el comportamiento de los precios.
Este fue uno de los factores que moderó la trayectoria alcista del euro, una vez que la divisa europea alcanzó sus máximos intradía, en 1,2277 dólares. También influyó la reacción experimentada por el dólar tras la publicación de los datos macroeconómicos del día en EE UU, concretamente, las peticiones semanales de subsidio de desempleo y las ventas minoristas. Éstas se incrementaron un 0,7% y dejaron a los inversores satisfechos.
El dólar recortó en parte los avances del euro pero no puedo evitar llegar al final de la sesión en las plazas europeas con un descenso cercano al 1% frente a la divisa europea, en el entorno de 1,2230 unidades por euro.
Mientras, el yen apenas mostraba variaciones en su cotización pese a la publicación de un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el que se afirma que Japón ha logrado dejar atrás problemas como el bajo crecimiento.