El Banco Central le puso una pausa a la suba de tasas. Durante su licitación de letras y notas de ayer la mantuvo sin cambios y, con ayuda de entidades públicas, logró retirar $ 1.300 millones del sistema. La entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont estaba teniendo dificultades para atraer fondos de las entidades financieras a sus emisiones semanales, por lo que debió avalar el último mes una suba de 50 puntos básicos para las tasas que pagan las Lebac de más corto plazo para hacerlas más atractivas. Al menos ayer, esas dificultades desaparecieron ya que sin necesidad de retocar las tasas, logró renovar con creces sus vencimientos. La suba de tasas de los últimos meses fue impulsada por el cada vez más estrecho nivel de liquidez de los bancos debido a un crecimiento del crédito mayor al de los depósitos, y llevó a las entidades financieras a pagar hasta más de 15% por depósitos a 30 días de más de $ 1 millón, desde el 11% que pagaban antes de mayo. Ante esta realidad, las Lebac con las que el Central maneja la masa monetaria y los bancos administran su liquidez, debieron acompañar las subas. Pero ayer no fue necesario retocarlas. Las tasas de Lebac más cortas se mantuvieron ayer en 12,22%, y aún así fueron suficientes para atraer ofertas por más de $ 4.000 millones. En los bancos privados afirman que buena parte de esas ofertas proviene de la banca pública, mucho más líquida que la privada. Pero, aún así, admiten que hasta para ellos mismos ese rendimiento no parece demasiado pequeño, ahora que los depósitos están empezando a recuperar terreno frente al avance de los créditos. Una encuesta informal entre bancos que se comparte en el mercado dice que, hasta el momento, los depósitos a plazo crecieron unos $ 7.000 millones en el mes, señaló un operador bancario. Esto hace que no necesitemos pensar en una tasa más alta en lo inmediato, añadió. |