EL PRECIO DE LA OLEAGINOSA CAYÓ 30% DESDE MAYO PASADO El presidente de Confederaciones Rurales, Benito Legeren, se reunió con Lavagna y pidió que el Gobierno analice alternativas para bajar el peso de las retenciones. El campo renovó ayer su ofensiva para que se reduzcan las retenciones a las exportaciones agrícolas dado que la caída del 30% en el precio de la soja y el aumento en los costos del sector harían caer la rentabilidad de los productores en la nueva campaña agrícola. El ministro de Economía, Roberto Lavagna, recibió al titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Benito Legeren, y conversaron sobre la situación de varias economías regionales, pero uno de los temas que más destacó fue el de la política tributaria oficial hacia el agro.
El titular de la entidad agropecuaria pidió al ministro que el Gobierno considere algunas opciones que ayuden a reducir el impacto que las retenciones tienen sobre los bolsillos de los productores. El dirigente transmitió a Lavagna la posición de la mayoría de las entidades del campo, que no piden la eliminación de las retenciones, sino un esquema de reducción o algunas medidas compensatorias. Pocas horas antes del encuentro, Legeren aseguró que los beneficios que hasta hace poco trajo la soja a la economía argentina se verían limitados en el tiempo. "Con la caída de las cotizaciones, los márgenes de rentabilidad son bajos si las retenciones se mantienen estables", sostuvo el presidente de CRA, quien explicó que la presión fiscal sobre los productores es del 40% mientras que en el resto de la economía llega al 24%. La oleaginosa sufrió una caída de precio del 30% desde los primeros días de mayo hasta la actualidad y se mantendría en sus valores actuales si Estados Unidos alcanza una cosecha récord en los próximos meses, tal como se prevé.
En los últimos días, la soja cotizó en el mercado local a u$s 170 por tonelada, un valor todavía muy superior a los u$s 130 que cotizaba en marzo de 2002, cuando fueron instauradas las retenciones. Sin embargo, el agro sostiene que los costos de producción crecieron hasta 100% en algunos rubros desde aquella época, lo que hace que la rentabilidad no sea la misma.
Una de las posibilidades que plantea el agro a la baja de retenciones es que un porcentaje de los derechos de exportación puedan computarse para el pago del Impuesto a las Ganancias. Otra opción que sugiere es que una parte de este tributo sea destinada a inversiones en infraestructura para cubrir parte de los u$s 8.000 millones que se necesitarían para trasladar la cosecha de 100 millones de toneladas de granos que se espera lograr hacia el año 2010.
Sin embargo, hasta ahora el Gobierno se negó a modificar el régimen de retenciones para productos agrícolas ya que su peso en la recaudación fiscal es crucial. Con los precios actuales, el complejo sojero (granos, aceites y harinas) aportaría sólo por derechos de exportación unos u$s 1.700 millones a las arcas estatales durante este año. |