La menor necesidad de solicitar la billetera del Central, aún manteniendo en cierta medida el cepo cambiario, depararía buenas noticias para Mercedes Marcó del Pont. ¿Habría margen para pensar en destrabar un poco las restricciones al dólar? En ese caso, se especula, empezarían por las trabas a las importaciones. El atesoramiento y las recientes medidas quedarían para más adelante. Es poco claro, en todo caso, como desactivar sin generar efectos adversos.
Así, las necesidades de financiamiento del Tesoro ascenderían pasado el monto a moneda dura a unos u$s 10.000 millones. Las fuentes de recursos no están previstas que cambien en lo absoluto. El BCRA aportará de sus reservas los dólares para hacer frente a los u$s 4.000 millones que vencen en 2013. O sea, habrá otro Fondo de Desendeudamiento. También los adelantos transitorios que están en récord este año sumarán parte de los pesos necesarios. Mientras que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS también aportará lo suyo.
Parece a esta altura improbable que haya alguna emisión de bonos en 2013, a pesar de las tasas cero en el mundo y que varios países como Brasil por caso emitan a 10 años pagando menos del 3% en dólares. El riesgo país en torno a los 1.000 puntos hace inviable cualquier intento a un costo razonable. Saben en el Gobierno que el mercado no entiende ni le gusta la política económica de esta administración. Es un hecho que el vivir con lo nuestro o el autoproclamado desendeudamiento que es un cambio de acreedor y no baja real del pasivo llegó para quedarse. Según afirman, los juicios de los fondos buitres no son impedimento para colocar deuda en el exterior. Aún la Cámara de Apelaciones de EE.UU. tiene que decidir sobre una solicitud de los bonistas para que les paguen sus títulos defaulteados a la par de la deuda performing que abona regularmente el Gobierno. Creen que el fallo será favorable para el país porque en el medio está la industria financiera. Sucede que los bonos se pagan vía bancos internacionales como el Bank of New York.
Un revés generaría dolores de cabeza también para las entidades. Tampoco está claro qué tan fácilmente los fondos buitres podrían embargar los giros de dólares. El lobby de los bancos ya empezó ante los tribunales estadounidenses, algo que podría interpretarse como una señal de no innovar en cómo se mueven los mercados del mundo. Así las cosas, el preliminar escenario financiero parece bastante despejado para el Gobierno. Las charlas con el Club de París se mantiene a niveles elementales pero no hay avances en las negociaciones. Pareciera que desde ambos lados se sigue ganando tiempo.