Por Erik Portanger - LONDON — Los inversionistas europeos ya se están preparando para una fuerte desaceleración económica. Y para quien no lo haya hecho, el tiempo se está acabando. Según State Street Global Investors, que recopila información sobre compra y venta de acciones, durante el último mes los inversionistas han estado pidiendo las llamadas acciones defensivas, que tienen un mejor comportamiento durante los tiempos de crisis. Tal es el caso de las empresas de servicios públicos, salud, alimentos, bebidas y tabaco. En cambio, han vendido acciones cíclicas como las de entidades financieras, bienes raíces, materias primas o, en general, todas aquellas que suelen comportarse mejor en los períodos de auge. De hecho, State Street dice que el cambio de cíclicas a acciones defensivas es el más dramático que se ha visto desde 1995. Lo que esto significa es que, a los precios actuales, las acciones defensivas podrían no ser el refugio que algunos esperan. La magnitud de la caída en algunos sectores cíclicos como la tecnología podróa convertirlos en oportunidades de compra para aquellos que tengan buen ojo y pulso firme. "Parece que los inversionistas ya están tomando en consideración la aguda desaceleración de la actividad económica a la hora de poner precio a las acciones", dice Ian Scott, estratega global de Lehman Brothers en Londres. Señala que las acciones europeas se están negociando en promedio a un múltiplo de 12 veces sus ganancias esperadas para 2005, muy por debajo del múltiplo de 15 que él considera adecuado. "Creemos que ya se ha exagerado un poco [la venta]". En las últimas semanas, una serie de noticias preocupantes ha llevado a los inversionistas a poner en tela de juicio que se produzca un auge de las acciones a fines de año. Entre los temas que les preocupan sobresale el alza continua en el precio del petróleo, lo que podría frenar el crecimiento económico y las utilidades empresariales. El precio del crudo ligero de referencia en EE.UU. se ha disparado casi un 30% en las últimas seis semanas y ha subido un 80% desde fines de abril de 2003, cuando cesaron las grandes operaciones de combate en Irak. Al mismo tiempo, han decaído las esperanzas de la recuperación económica en EE.UU. ante datos recientes que sugieren que el crecimiento del empleo se ha estancado. Peter Oppenheimer, director de estrategia para Europa de Goldman Sachs en Londres, dice que todos los indicadores apuntan a un ambiente menos atractivo para las acciones cíclicas en los meses venideros. Aunque el aumento de precios del crudo sólo tiene un efecto directo limitado en las ganancias corporativas en Europa, el impacto general podría ser mucho más importante si se frena el crecimiento económico y aumentan los rendimientos de los bonos, dice Oppenheimer. Goldman calcula que por cada subida del 10% en el crudo, el mercado de acciones europeo podría caer entre un 7% y un 8%, suponiendo que el petróleo se mantenga en esos niveles por un período sostenido. Sin embargo, para algunos, el cambio estratégico hacia las acciones "refugio" no es necesariamente la respuesta correcta. Esto se explica porque muchas acciones cíclicas ya han sido castigadas severamente en las últimas semanas, y las defensivas se mantienen relativamente estables. El índice Dow Jones Stoxx de acciones europeas de tecnología, por ejemplo, ha caído un 20,9% desde fines de junio, mientras que el de empresas de medios ha cedido un 13,7%. En cambio, el índice de empresas de servicios públicos apenas ha caído un 0,9% y el de salud ha perdido un 2,9%. El índice general Dow Jones Stoxx de 600 acciones europeas ha retrocedido un 5,9 en el mismo período. |