Por MATÍAS BARBERÍA - Durante agosto, los depósitos a plazo fijo crecieron más rápido que los préstamos, algo que no sucedía desde abril pasado. Mientras que los préstamos al sector privado avanzaron a un ritmo del 3,6% en el mes, los depósitos a plazo del sector privado crecieron 5,5% en el período, su mayor crecimiento interanual en una década, gracias al cierre del mercado cambiario y una suba de 70 puntos básicos en las tasas de interés que alcanzó para atraer ahorros que no encuentran otro destino.
Según informó ayer el Banco Central en su informe monetario mensual, en el mes además la base monetaria se amplió 2,8%, lo que aceleró 1,2 puntos porcentuales el ritmo de expansión interanual hasta llevarla al 31,4% del mes pasado.
A pesar de la fuerte expansión de la base monetaria, que se mantuvo todo el año, desde mayo de este año el sistema financiero privado vio reducido su nivel de liquidez a medida que el préstamo a empresas y familias crecía a mayor velocidad que los depósitos.
Con una tasa de interés que rondaba el 11% y el refuerzo del cepo cambiario, las familias se guardaron sus pesos a la espera de una oportunidad de ir al dólar, comentaron en la mesa de operaciones de un banco privado. El consumo financiado no aflojó y las empresas se apuraron a financiarse a esas tasas bajas, apostando a un peso que se veía barato, agregó.
Así, durante los tres meses previos a agosto, empresas y ahorristas que no se decidían a inmovilizar su dinero pusieron en tensión la tasa de interés.
El Banco Central sostuvo bajo el costo del dinero tanto como pudo, pero ante la menor demanda de las letras y notas con las que regula la oferta de dinero, debió mover a la suba las tasas y permitir con ello una corrección general en el sistema.
Las letras y notas, Lebac y Nobac, del Central son utilizadas por los bancos para manejar sus excedentes de liquidez, pero a medida que el fondeo escaseaba y los préstamos crecían ya no valía la pena invertir en títulos que pagaban 11,2% anual.
Esta huida de los bancos de las letras y notas se notó en agosto como un descenso del nivel de liquidez en el sistema, explicada principalmente por la caída de las tenencias de Lebac y Nobac (0,4%), seguida por la de los pases con el BCRA (0,2%) y el efectivo en bancos (0,1%). Como resultado, el Central convalidó aumentos de tasas de interés a través de las licitaciones de letras de 70 puntos básicos en los tramos más cortos, que los bancos trasladaron de inmediato a la tasa que pagan por los depósitos. De hecho, la tasa Badlar de bancos privados por depósitos de $1 millón y más a 30 días registró un aumento mensual de 70 puntos básicos en el período, en el que promedió 13,9%.