WASHINGTON (De nuestra corresponsal).- Nuevos países europeos y Canadá se sumaron ayer de hecho al rechazo que ya venían ejerciendo Estados Unidos y España a la concesión de créditos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) al país. De todos modos, tal como viene ocurriendo, un nuevo paquete de dos préstamos por US$ 700 millones pudo ser aprobado ayer, gracias al apoyo de otros países de la región. Además de la creciente resistencia, los créditos en cuestión sufrieron una demora de más de dos meses en su tramitación. "En el peor de los casos, esta resistencia es mal precedente para la evaluación que el FMI hará de la situación argentina el lunes", dijeron a LA NACION fuentes financieras. "No siempre, pero a menudo los países trasladan sus estrategias entre entidades", añadieron. Por US$ 500 millones, uno de los créditos está destinando a financiar obras hídricas en el "Norte Grande" del país. Según pudo saber LA NACION, se aprobó pese al rechazo de Estados Unidos y de la llamada "silla Noruega", que incluye la representación de España y de Francia, así como de Dinamarca, Austria y Finlandia. Otros decidieron abstenerse. Tal fue el caso de la llamada "silla de Italia", que incluye la representación de Alemania, Bélgica, Holanda e Israel. Canadá, que vota por sí mismo, también se abstuvo. El segundo préstamo refiere a un programa de casi US$ 200 millones para desarrollo tecnológico. En este caso, tuvo voto en contra de Estados Unidos, de Canadá y de la ya citada silla Noruega, mientras que se volvió a abstener la silla de Italia. Desde hace un año, EE.UU. vota en contra de préstamos para la Argentina como señal de presión por sus "incumplimientos financieros". Desde hace meses se sumó a ello España, en represalia por la estatización de YPF. Lejos de esas cuestiones, el BID ponderó ayer la calidad de los programas y su esperado impacto en el desarrollo del país.. |