Sólo estas dos últimas noticias, sumadas, significaron para los argentinos un aumento del 25% en dos meses sobre los costos de una estadía en Europa.
El euro se encareció un 10,2% desde el 16 de julio hasta hoy, al pasar de los $ 5,58 a los $ 6,15 para la venta en el mercado oficial, y de los $ 7,50 a los $ 8,25 en el mercado marginal. La moneda, a la que sólo pueden acceder quienes tienen el pasaje en la mano y la suerte de ser autorizados por la AFIP, se apreció fuerte en este tiempo por dos factores globales: la tercer gran inyección de liquidez que anunció la Reserva Federal de Estados Unidos (el quantitative easing) y la mayor confianza que se percibe en el mercado sobre una salida de la crisis de deuda europea.
El programa de EE.UU. debilita al dólar respecto del euro porque genera expectativas de una mayor oferta de la divisa en los próximos meses y reduce el incentivo para posicionarse en ella. Y el respaldo de la Corte Constitucional de Alemania al fondo de rescate de la zona euro fortalece, simultáneamente, a la moneda del bloque respecto de la estadounidense. Esto fue lo que hizo que el euro tocara su nivel más alto desde principios de mayo, tras cuatro ruedas consecutivas en alza, al ubicarse en u$s 1,3168.
A esto se le sumó que, el 30 de agosto pasado, el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, dispuso un impuesto del 15% para todas las compras con plásticos en el exterior. De esa manera, el costo de la estadía en Europa, se encareció entre 10% y 25% para los argentinos que tienen ingresos en pesos, según se tome en cuenta la compra de la divisa oficial o bien el consumo con tarjeta durante el viaje.
Esto significa que hoy se requieren $ 550 más por cada 1000 euros que un argentino desee consumir con plásticos en algún comercio europeo. O lo mismo: que si a mediados de julio pasado se debían pagar unos $ 560 para adquirir sólo 100 euros, hoy deberían sumarse a esto unos $ 55 más.
Con todo, en una de las principales compañías aéreas precisaron a El Cronista que en este tiempo no se notaron incrementos sobre el costo de los pasajes en avión hacia el continente, con lo cual, el turista sólo percibirpia este encarecimiento en los vuelos internos entre países europeos, que se hacen con las líneas aéreas de bajo costo. Tampoco en los paquetes turísticos que hasta hoy mismo se venden en pesos desde las agencias de viajes a nivel local.