En una decisión inusual, el Fondo Monetario Internacional (FMI) postergó ayer el comunicado sobre la situación de las estadísticas argentinas que iba a publicar tras la reunión del directorio del organismo que encabezó la directora gerente, Christine Lagarde, y en la que se trató la situación del Indec.
En tanto, ayer a última hora la agencia calificadora Moodys informó que bajó la nota de la Argentina de estable a negativa debido a decisiones económicas que juzgó azarosas, como la nacionalización de YPF, y crecientes interrogantes sobre la confiabilidad de las estadísticas oficiales, según consignó la agencia Reuters.
La postergación del comunicado en el que el FMI volvería a criticar al Indec estuvo a contramano de lo que venía ocurriendo. En el último año, el Fondotuvo dos reuniones de directorio en las que trató la situación del Indec y emitió sendos reportes en los que castigó la actualidad de las estadísticas argentinas y emplazó al Gobierno a solucionar los problemas.
Eso ocurrió por última vez en febrero, cuando dio 180 días de plazo para mostrar avances. Entonces, el Fondo dio hasta el 6 se septiembre para mejorar la calidad de los datos reportados sobre el IPC-GBA y el PBI, de modo tal que la calidad de dichos datos se torne consistente con el cumplimiento de la referida obligación prevista en el Convenio Constitutivo del FMI, que en su artículo VIII insta a los países miembros a mostrar estadísticas veraces y amenaza hasta con el quite de membresía al Estado que no lo haga.
El proceso que se está llevando a cabo se caracteriza por la interacción con las autoridades y por la diligencia debida para evaluar la calidad de las estadísticas y de su relación con los lineamientos internacionales teniendo en cuenta las obligaciones del país de conformidad con el artículo 8, expresó el vocero Gerry Rice el jueves.
De todos modos, según trascendió, el Fondo no sancionaría al país y daría un nuevo plazo, por tercera vez, para mostrar avances. El directorio se reunió ayer por la mañana y había prometido un comunicado para la tarde. Las demoras podrían deberse a la falta de una postura unívoca dentro del directorio que conduce Lagarde.
Perspectiva negativa
Moodys, en tanto, cambió a negativa la calificación del país y contempló la posibilidad de bajarla a Caa por esperar un deterioro sostenido de los precios de las materias primas, una caída persistente en las reservas internacionales y un alza en los ratios de deuda por no desarrollar ajustes fiscales necesarios, según indicó en un comunicado consignado por Reuters. Eso a pesar de que la soja supera los u$s 600 por tonelada y los vencimientos de deuda totalizarán unos u$s 4.500 millones en 2013.