| | Por Luis Beldi - La acción de la calificadora de riesgo Moodys de reducir la nota de la deuda soberana argentina de «estable» a «negativa», hizo que los títulos en dólares dejaran de subir al ritmo que lo venían haciendo. También influyó en la tónica de los negocios la postergación de la decisión del FMI sobre las estadísticas oficiales. De todas maneras, el impacto sobre los bonos medianos fue relativo. El más afectado fue el Global 2017 que tiene legislación Nueva York y perdió poco más del 3%. Este papel movió poco dinero pero había subido mucho en las últimas ruedas. Es el título más conectado con el mercado global porque en caso de impago, la demanda se dirime en los tribunales neoyorquinos. El hecho de que muchos extranjeros tengan este bono, causó el derrumbe. Después de esta caída, el rendimiento de este bono, que en su momento fue una bandera para volver al mercado de capitales, está en un 9%. En cambio, el Bonar X, un papel de mediano plazo que vence en 2017, subió el 0,18%. El Boden 2015, que concentra más negocios, tuvo un retroceso del 0,22%.
Los bonos en dólares de la Ciudad de Buenos Aires 2015 y 2017 (colocados en la gestión de Mauricio Macri) fueron los más beneficiados por la rebaja de la calificación de la deuda soberana, ya que estos papeles mantienen su nota y están considerados muy seguros por la baja proporción de deuda en divisas que tiene la Ciudad. Por eso el Ciudad de 2015 subió un 6,3% y el Ciudad 2017 lo hizo en un 10,2%. También tuvieron un buen día Neuquén 2021 ( 8,6%), Neuquén 2014 ( 3,30%), Mendoza 2018 ( 3,57%) y Córdoba 2017 ( 3,24%). Estas provincias parecen despertar más confianza que la Nación.
La quietud del dólar en el mercado marginal, ayuda a la suba de los bonos y también alienta a los plazos fijos donde la tasa Badlar que es la que refleja el promedio diario de los depósitos a 30 días de más de $ 1 millón, está en alza. En este momento el promedio de tasa es del 14,15%. Si bien el ahorrista está consiguiendo poco más del 1% mensual que es menor a la inflación, es un porcentaje que conforma con un dólar quieto.
De hecho, el «blue» cerró a $ 6,29, un centavo por debajo del día anterior. No es casualidad esta tranquilidad de la divisa marginal. Hay menos demanda porque descendieron los viajes al exterior pero también, cuando se necesita, hay una buena alimentación de la plaza a través de algún cambista amigo del Gobierno que contiene el precio cuando arrecia la demanda. Por otra parte, todavía sigue el retiro de los bancos de depósitos en dólares. En tanto, en el Forex-MAE los negocios sumaron u$s 249 millones. Crecieron casi el 140% respecto del día anterior. La divisa abrió a $ 4,68 pero pronto bajó a $ 4,677. Como la mesa de dinero del Banco Central notó que el dólar podía bajar, salió al mercado a comprar una cantidad simbólica de u$s 15 millones que bastó para que la divisa cerrara en ese precio.
Después de estas compras, las reservas del Central se mantuvieron en u$s 45.255 millones a pesar de la leve suba del oro del 0,70% a u$s 1.770,90 por onza troy. En las casas de cambio el dólar continuó a $ 4,695. Este valor es de referencia para los viajeros porque las restricciones para comprarlo son casi absolutas. En tanto, el dólar «contado con liquidación», que se utiliza para fugar divisas bajó un centavo a $ 6,4350.
Para hoy se espera otro día de cautela. En Europa aguardan que España acepte ser rescatada. Sería una buena nueva para los mercados. En la Argentina, en tanto, seguirá el arbitraje entre bonos en dólares. Los cupones continuarán siendo los preferidos. Algunos se animan a decir que la economía crecerá más del 3,26% este año. Si se confirma el crecimiento, los cupones van a seguir brillando. |
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