Las previsiones de crecimiento del PBI en 2012 contenidas en el proyecto de ley de Presupuesto para el año próximo fueron motivo de sorna y sospecha entre los especialistas en finanzas que participan de la 33º Convención del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). La asignación de más de u$s 7.900 de reservas del Banco Central para el pago de deuda fue vista como una artimaña para darle al Ejecutivo unos u$s 3.000 millones para gastar a discreción, ya que ni el desprestigiado Indec está avalando hasta el momento un nivel de actividad que habilite el pago de los cupones atados al PBI y, con ellos, semejantes necesidades de financiamiento. Sobreestimar necesidades presupuestarias y subestimar ingresos es un viejo truco a la hora de armar una ley de presupuesto. Cuando los ingresos son mayores a los estimados, y los gastos menores, el Poder Ejecutivo se encuentra con la nada desagradable novedad de que puede disponer de los excedentes sin tener que consultar al Congreso. Presupuestar entonces un pago de deuda con reservas que finalmente podría no concretarse dejaría ese dinero sobrante para que el Gobierno, más precisamente el Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, disponga su uso. Los empresarios y ejecutivos que participaron de la Convención del IAEF siguieron de cerca la presentación del proyecto de ley de Presupuesto 2013. El punto que más sorprendió fue la previsión de un crecimiento del PBI del 3,4% para el año en curso, un avance que gatillaría el pago de los cupones en diciembre del año próximo, por unos u$s 3.000 millones. Los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que publica el Indec, señalaron especialistas, apenas permiten un crecimiento anual del producto de poco más del 2,5% para este año. Las unidades atadas al PBI activo estrella durante el kirchnerismo debido a las tasas chinas de crecimiento pagarían renta en diciembre del año próximo sólo si el producto se expande 3,26% o más en 2012. En el caso contrario, el Estado se ahorraría de pagar unos u$s 3.000 millones que le servirían para recomponer sus reservas y financiar un mejor nivel de actividad durante el año próximo. Para llegar a un crecimiento del PBI del 3,4%, en el último trimestre del año el Indec tendría que decir que crecimos al 20%, exageró un ejecutivo que prefirió no ser identificado. ¿Un Gobierno que puede elegir sus números decide pagar u$s 3.000 millones de deuda extra?, dijo bromista Carlos Melconián, economista y director de M&S Consultores. Les juego 10 a 1 que esa plata termina con el Jefe de Gabinete, concluyó. |