Por Jorge Oviedo - El año próximo el Gobierno podrá usar las reservas no sólo para pagar la deuda. También podrá hacerlo para financiar a Aerolíneas, a Austral, a las empresas estatales de propaganda, a YPF, a los intendentes. Se lo permite el articulado del presupuesto, que aclara que se constituirá un fondo de casi US$ 8000 millones y que sólo podrá usarse lo que sobre, luego de pagar las deudas. Y sólo para gastos de capital. Dos datos son interesantes: -A Cristina podrían sobrarle los alrededor de US$ 3000 millones que presupuestó para pagar el cupón del PBI. -Cuando se tienen superpoderes, es irrelevante decir en la ley que es "sólo para gastos de capital", es decir, maquinarias y equipos, obras públicas. El Poder Ejecutivo puede disponer de un plumazo que se use el dinero para pagar salarios o cualquier otro gasto corriente. Los US$ 3000 millones podrían "sobrar" porque el Gobierno previó que deberá pagar el llamado cupón del PBI. Es un bono surgido de la renegociación de la deuda que hizo Néstor Kirchner. Hay que pagar si el año anterior se creció más de un determinado margen. En 2013 habría que abonar, dicen los especialistas, si en 2012 el crecimiento de la economía superara el 3,25%. Cristina y los suyos previeron para 2013 un poquitito más: 3,4 por ciento. Es una cifra difícil de alcanzar porque, según las propias cifras oficiales, el primer semestre -en particular, en el segundo trimestre- dio resultados bastante pobres. Las razones son muchas. Estancamiento del empleo, caída de las importaciones y disminución de la actividad por falta de piezas o insumos para producir, menores cantidades de soja para exportar por la sequía, caída de las ventas externas por pérdidas de preferencias arancelarias como represalias a las políticas comerciales argentinas. Y también pérdida de competitividad de productos argentinos por la inflación en dólares local. Además, hubo caída de las inversiones, por desplomes en la construcción, de obra pública y por las drásticas disminuciones en la importación de maquinarias y equipos. Y una parálisis del mercado inmobiliario por el cepo cambiario. Cumplido el primer semestre, los cálculos más optimistas, que son los del Gobierno, hablan de una expansión del 2,5%, casi un punto por debajo de lo que debería lograrse como promedio anual. Si no se cumpliera el cálculo hecho en el proyecto de presupuesto 2013 y la economía "sólo" creciera este año el tres por ciento, Cristina Kirchner dispondrá de unos tres mil millones de dólares más del Fondo de Desendeudamiento, que quedarán luego de pagar la deuda. Con los superpoderes, por ejemplo, podría destinarlos a lo que quiera. A solventar el aparato de propaganda en los medios públicos, a cubrir el déficit de Aerolíneas o a pagar las cuentas del fútbol y el automovilismo para todos. El Ministerio de Economía, además, podría tomar deuda por unos US$ 34.000 millones de deuda adicional el año próximo, mucho más que los alrededor de US$ 9000 millones que le autorizaron para este año al devaluado De Vido. En Economía mandan Moreno y Kicillof muchísimo más que Lorenzino, y la cartera tendrá a su cargo el Programa de Inversiones Prioritarias, que son proyectos de infraestructura económica y social. Hasta el año en curso, lo manejaba De Vido, cuya licuación de poder no se detiene. Lo que no cambia es que las obras continuarán registrándose como un activo financiero y seguirán figurando como adelantos a proveedores y contratistas y no como gasto, sino como una cuenta por cobrar hasta su finalización. Es un dibujo que encubre una buena parte del déficit fiscal. Economía también podrá otorgar préstamos y efectuar aportes de capital en empresas del sector hidrocarburífero en que el Estado nacional tenga participación accionaria o el ejercicio de los derechos económicos y políticos, por un monto máximo de US$ 2000 millones, con destino a la ejecución o financiación de proyectos de exploración, explotación, industrialización o comercialización de hidrocarburos. Los principales objetivos parecen YPF y Enarsa. La situación es una muestra del espanto que produce entre los inversores la actual política. La mayor empresa del país, que participa de una de las reservas de hidrocarburos no convencionales más importantes del mundo, no consigue crédito más que de la Anses y, eventualmente, de partidas del Tesoro, aun cuando se trate de montos que no son significativos en términos del negocio de la compañía. Brasil, en cambio, acaba de tomar algo más de US$ 1200 millones con un rendimiento del 2,68%, muy por debajo de lo que pagan muchos países europeos. Según el proyecto de presupuesto 2013, Venezuela continuará siendo la única capaz de venderle hidrocarburos a crédito a la Argentina.. |