El dólar recuperó terreno de forma moderada frente al euro en una sesión marcada por el sorprendente dato de IPC en EE UU, que descolocó a los inversores al reflejar un descenso de una décima en los precios, cuando los expertos apostaban por un incremento del 0,2%. La divisa europea, penalizada por el descenso del clima empresarial en Alemania, llegó a recuperar terreno nada más conocerse el dato. A primera hora, el euro perdió terreno frente al dólar después de conocerse que el clima empresarial en Alemania, elaborado por el instituto ZEW, descendió durante el mes de julio, a consecuencia de las incertidumbres que generan las subidas del precio del petróleo. El euro, que llegó a marcar máximos de 1,2378 dólares antes de conocerse estas cifras, emprendió un sostenido recorrido a la baja, que a punto estuvo de corregir cuando aparecieron las cifras de inflación en EE UU.
Algunos inversores interpretaron que el descenso en una décima del IPC de EE UU es una prueba de que la inflación en la primera economía mundial está controlada, lo que podría llevar a la Reserva Federal a interrumpir de momento su política de elevar de forma moderada el precio oficial del dinero. El euro reaccionó con una subida vertical que se prolongó durante escaso tiempo.
Posteriormente, varios analistas aseguraron que las cifras mantienen prácticamente intactas las posibilidades de que la Fed continúe con su actual política, puesta en marcha a finales de junio, cuando el organismo emisor elevó los tipos de interés en EE UU por vez primera en cuatro años.
La reacción del dólar no se hizo esperar y le llevó a marcar sus máximos intradía frente al euro, en 1,2317 unidades por cada moneda única. Una tibia respuesta de la divisa europea le llevó a cotizar en el entorno de 1,2330 dólares, cerca del cierre de la jornada en las principales plazas europeas.
Mientras, la libra aprovechó la debilidad mostrada por el euro a causa de los flojos datos de clima empresarial en Alemania. La divisa británica mostró avances superiores al medio punto porcentual frente al euro, aunque no pudo con el empuje del dólar, sobre todo en la recta final de la jornada en Londres y Francfort.