Hasta agosto, los créditos comerciales lideraban el crecimiento de los préstamos que toma el sector privado en un año en el que el crédito bancario crece 42% interanual, según datos del último informe monetario mensual del Banco Central. Luego de crecer en torno al 2% los primeros cinco meses del año, a partir de junio los préstamos al sector privado aceleraron su ritmo de expansión, registrando en agosto un aumento mensual de 3,6% $10.390 millones, incremento mayor al observado en igual mes de años anteriores. Si bien se observaron aumentos generalizados en todas las líneas, las comerciales siguieron liderando por su contribución al crecimiento del mes. Las destinadas a financiar actividades comerciales realizaron el principal aporte de dos puntos porcentuales, más que nada por el crecimiento de los adelantos.
Siempre y cuando una empresa persiga un objetivo razonable es un momento conveniente para tomar crédito, ya sea de proveedores o bancario, señaló Guillermo Campanini, presidente de la 33º Convención del Instituto Argentino Empresarios de Finanzas que se celebró la semana pasada en El Calafate y director de administración y finanzas de Televisión Federal S.A. Un adelanto bancario está en una tasa del 18% y los cheques se están descontando por menos que eso, para financiamiento de capital de trabajo de hasta 90 días eso es más que conveniente, yo creo incluso que hasta a uno o dos años es interesante financiar renovar equipos importados, por variables como el tipo de cambio y precios, que tienen un panorama futuro favorable.
En ese congreso, que reunió a los gerentes y directores financieros de las principales empresas del país, la tónica era la misma sin importar de qué empresa se tratara. Aunque principalmente el financiamiento se haga a través de proveedores, es decir, estirando la programación de los pagos, el crédito bancario no se descarta por resultar también conveniente.
Estamos descontando cheques al 14%, señaló un ejecutivo financiero de una firma industrial local. Comprado con la manera en que crecen los costos de mis insumos y servicios, es un costo ínfimo, agregó. Otros dos gerentes consultados aseguraron que, además, ellos han recurrido a financiamiento de hasta 90 días, pero sólo para invertir en capital de trabajo.
Endeudarse a plazos más largos o para invertir en ampliar capacidad productiva ya es otro tema. Para eso, tendrías que estar previendo un crecimiento de tus ventas que todavía no se ve muy claro, comentó un director financiero del área energética. Sino, tenés que salir a pelearle cuota de mercado a tus competidores, para lo que te tenés que tener mucha fe. Hoy, se invierte como quien hace mantenimiento, agregó.
El tema es que, por ejemplo, no se puede invertir pensando en tecnificar por las trabas formales e informales que existen para la reducción de personal. Si yo me vuelvo más productivo y necesito restar horas extra, no voy a poder, dijo otro.
De ahí que, según una encuesta entre directivos financieros de empresas realizada por Ernst & Young, 49% de las firmas argentinas ni siquiera consideraron pedir un préstamo de la línea de Financiamiento para la Inversión Productiva, impulsada por el Banco Central. La iniciativa, que obliga a los bancos a utilizar el 5% de sus depósitos para prestar a empresas que inviertan en la economía real, ofrece una tasa de apenas el 15%. Pero los plazos mínimos no bajan de 2 años y, por otro lado, debe destinarse a ampliaciones de capacidad productiva que no todos los empresarios están dispuestos a hacer en el presente.