Por segunda semana consecutiva el Banco Central no encontró demanda suficiente para sus licitaciones de cada martes. Los bancos, principales clientes de esas colocaciones con las que la entidad que conduce Mercedes Marcó del Pont regula la masa monetaria, retacearon su liquidez ante los cambios en la normativa de encajes y obligaron a la autoridad monetaria a expandir inyectar $ 515 millones al mercado. Ayer vencían $ 2.553 millones en Lebac, un nivel que no llegó a renovarse en forma íntegra porque las ofertas, que fueron adjudicadas en su totalidad, alcanzaron apenas los $ 2.265 millones. El resultado fue otra expansión de la masa monetaria, que suma más de $ 1.000 millones en las últimas dos semanas. Las tasas de los títulos se mantuvieron sin cambios, una muestra de que el Central mantiene su política de estabilidad del costo del dinero. Por otro lado, en el mercado cambiario la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont tampoco gozó de mejor suerte. Aún sin suficiente oferta de exportadores, la autoridad monetaria debió vender para contener la suba del dólar en el mercado mayorista. Operadores estimaron en u$s 10 millones las ventas que mantuvieron la suba de la divisa en tres milésimas de peso, hasta llegar a los $ 4,689 por unidad. En el mercado minorista y en el informal primo la estabilidad, con el primero quieto en $ 4,70 para la venta y el segundo en $ 6,32. La brecha entre ambos se mantuvo así en el 34%. |