De acuerdo con el Indec, la balanza marcó un resultado positivo de u$s 1.628 millones, que se obtuvo a partir de exportaciones por u$s 7.952 millones e importaciones por u$s 6.324 millones. Con este resultado, el Gobierno logró alcanzar la meta de superávit que se había propuesto a comienzos de año y para lo cual cerró el grifo de la importación durante varios meses. En lo que va del año, el resultado de la balanza comercial alcanzó los u$s 10.031 millones, monto que implica un crecimiento del 38% respecto de los primeros ocho meses de 2011.
En agosto, la merma en las compras al exterior se atribuyen, más que a los controles del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, a la desaceleración de la economía.
El Indec todavía no informó la evolución del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de agosto, pero según el Indice General de Actividad (IGA) de la consultora Ferreres & Asociados, la economía cayó 0,5% el mes pasado.
Al analizar la caída de las importaciones por rubro, se detecta que lo que más disminuyó fueron las compras de combustibles y lubricantes básicos y elaborados, que se derrumbó 41%. Luego le siguen los autos (-17%), los bienes intermedios (-16%) y los bienes de capital (-14%). Los bienes de consumo marcaron una merma de 5% respecto del mismo mes del año pasado, aunque registraron una mayor caída los bienes de consumo semiduraderos, cuya importación se derrumbó 19%. A su vez, las compras de piezas y accesorios para bienes de capital fueron 8% menores.
Mientras que la caída de las exportaciones se debió a un freno de 7% en las cantidades y una merma de 1% en los precios, en el caso de las importaciones, se retrajeron en igual proporción las unidades como los valores (-9%).
Los subrubros que mostraron mayores aumentos en las ventas al exterior fueron: minerales metalíferos, escorias y cenizas; residuos y desperdicios de la industria alimenticia; productos químicos y conexos; máquinas y aparatos; material eléctrico y bebidas.
Los que, por el contrario, marcaron caídas fueron las semillas y frutos oleaginosos; grasas, aceites y cereales.
El comercio con el Mercosur principal socio comercial del país concentró el 23% de las exportaciones argentinas y 27% de las compras realizadas al exterior. Respecto de agosto del año pasado, las ventas a este bloque disminuyeron 1%, en tanto que las importaciones decrecieron un 25%.
Las cifras del comercio exterior este año están marcadas por la crisis económica que atraviesa el mundo y por una cosecha afectada por la sequía. Para el año próximo, el panorama se avizora más alentador, ya que no sólo se espera una cosecha récord con precios internacionales en alza, sino que también se está percibiendo una mejoría en Brasil, los vencimientos de deuda serán más bajos que este año y se avecina un año electoral, en el que el Gobierno apelará a medidas expansivas para cebar el consumo.
De acuerdo con las estimaciones fijadas en el proyecto de Presupuesto 2013, la balanza comercial cerraría el año con un superávit de u$s 13.000 millones, monto perfectamente alcanzable si el viento sopla a favor, como se espera.