No sólo del cepo y la avidez de dólares local viven los bonos argentinos. La caída de los rendimientos en los países centrales, que agudiza el alivio cuantitativo de la Fed, devolvió a los títulos nominados en dólares al menú de los fondos de inversión. Los rendimientos de los Boden 2015 y el Bonar X, los dos papeles más demandados entre las emisiones locales, retrocedieron hasta 350 puntos básicos en lo que va del mes, gracias a las compras de inversores. El tsunami monetario desatado por la tercera ronda de estímulo monetario de la autoridad monetaria estadounidense está impulsando a los títulos emergentes. Los inversores escapan de las tasas reales negativas que pagan los títulos de los países centrales y van en busca de mejores retornos en activos considerados menos seguros. De esta manera, el Bonar X pasó de cotizar a u$s 78,10 a fines de agosto a valer ayer u$s 84,80. El rendimiento del bono en ese plazo cayó 200 puntos básicos, de 14,40% a 12,40%. Más fuerte aún fue la opción por el Boden 2015, un título más seguro por su vencimiento más cercano. El rendimiento del papel cayó de 13,50% a poco más de 10% en lo que va del mes, a medida que los fondos de inversión se volcaban a ellos. Ganó u$s 8 dólares en el mes y cotiza a u$s 95,70. El pago del Boden 2012 confirmó a los inversores que en el orden de prioridades del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner pagar la deuda está primero, y devolvió la confianza en las emisiones que vencen en el corto y mediano plazo. Pero el empujón a las cotizaciones de esos papeles en la plaza internacional se los dio el titular de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Ben Bernanke, cuando el 12 de septiembre pasado anunció el lanzamiento de su tercera ronda de alivio cuantitativo QE III, en la jerga del mercado una herramienta de política monetaria destinada a estimular la economía. Se trata, a grandes rasgos, de emisión monetaria que se utiliza para comprar activos a los bancos y aumentar así su disponibilidad de dinero para prestar. Además, supone una devaluación del dólar junto con una baja aún más pronunciada de la tasa de interés en los EE.UU., que ya se encontraba en terreno negativo en términos reales. Por último, en los últimos días JPMorgan aumentó la exposición de bonos argentinos en el índice Emerging Markets Bond Index Global (EMBIG). Ahora los mantiene bajo el rótulo de overweight, léase incrementarlos a niveles superiores a lo que tiene el mercado |