Los dos mercados a término del país, el MatBA y el Rofex, se vienen salvando de un proyecto de la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, que pretendía pesificar en forma total sus operaciones y que, hasta el momento, no prosperó. En el mercado de granos, los operadores confían en que la iniciativa haya sido descartada, aunque en el BCRA no dan precisiones. En julio pasado, trascendió que entre la batería de medidas que componen el cepo cambiario, se cocinaba en la autoridad monetaria una iniciativa para eliminar el uso de divisas en las operaciones a futuro. Tanto el MatBA como el Rofex operan contratos a término de granos, divisas y metales, en consonancia con los precios internacionales. La propia Marcó del Pont confirmó a fines de ese mes la existencia del proyecto. Las operaciones se pactan en pesos pero, en los casos en los que corresponde por su relación con los mercados internacionales, la garantías que sostienen esas posturas están en dólares. Más específicamente, dos bancos asociados a esas plazas el Banco Itaú con el MatBA y el HSBC con el Rofex sostienen cuentas en dólares con las que, comprando y vendiendo exclusivamente al Central, ajustan al vencimiento de cada operación las variaciones que podrían haber sufrido los contratos debido a movimientos del tipo de cambio. Por ejemplo, en un contrato a tres meses de soja, no sólo el precio internacional de la oleaginosa puede variar en ese plazo sino también el del peso. Para cubrir esas variaciones sirven las garantías en moneda extranjera. Si bien los operadores no se atreven a cantar victoria, confían en que sus rápidas negociaciones cuando se conoció la avanzada del Central hayan rendido fruto. En el BCRA, por otra parte, dijeron que no tenían comentarios para hacer sobre la salud de la iniciativa. |