El activo sobre el que impacta directamente las estadísticas sobre el crecimiento económico es el cupón PBI, ya que sólo si el país crece por encima del 3,26% el Estado pagará la renta correspondiente.
La polémica está instalada porque el Gobierno afirmó en el proyecto de Presupuesto 2013 que Argentina crecerá 3,4% en 2012, pero la oposición en el Congreso afirma que el país crecerá por debajo de esa estimación, por lo que el Estado podrá utilizar los recursos presupuestados para pagar el Cupón PBI para otros fines.
Alberto Bernal, jefe de Research de Bulltick Capital Markets, espera que el Indec publique que Argentina crecerá 2% en 2012 y 4% en 2013. En términos reales, el número podría estar aproximadamente 1,5% menos en ambos casos, dijo a El Cronista.
A pesar de lo que dijeron en el budget, 3,4% es imposible bajo la matemática que manejo, cuando se creció prácticamente cero en la primera parte del año. A lo que voy con esto es que no creo que haya pago de cupón en 2013, afirmó.
Para darle este pronóstico a sus clientes, Bernal utiliza los datos del Indec para que sus cálculos matemáticos coincidan con los que publicará el Gobierno. Cuando pronostico, tomo los números oficiales y los pongo en los modelos que uso para pronosticar los números, explicó. Para informar el crecimiento real, se basa en las estimaciones de las consultoras económicas locales.
Otro economista que ofrece dos estimaciones de crecimiento es Alberto Ramos, Global Investment Research de Goldman Sachs. Coincidió en que para 2012 el gobierno va publicar un crecimiento de entre 3% y 3,2% para evitar que se pague el Cupón PBI. En cambio, el experto estima que el crecimiento real estará entre 0% y 1%, porque la economía se contrajo bastante en el primer semestre.
La economía continúa golpeada, agregó Ramos, quien atribuye la desaceleración no sólo al entorno externo, sino también a la apreciación del peso y a los controles sobre el comercio exterior. Tiene que ver con los controles cambiarios y el intervencionismo estatal, que no sólo influyó en la economía sino también en el sentimiento de los consumidores. La gente está menos optimista e invierte menos, explicó.
Goldman Sachs estima que en 2013 la suba del precio de la soja y del ingreso disponible puede llevar al gobierno a aliviar las restricciones al comercio exterior. Y que la recuperación de la producción agropecuaria y de la economía brasilera y los estímulos fiscales y monetarios empujarán 4% el PBI.
Para el economista de UBS Javier Kulesz, en 2012 Argentina crecerá 1,5%. Es el oficial que esperamos que reporte el gobierno. Esto significa que no esperamos el pago del warrant para el año que viene, coincidió. En cambio, estima un mejor 2013, con un crecimiento del 3,6%.
Más allá de este pronóstico, el país no genera interés para hacer negocios: El desempeño flaco de la economía, la falta de confianza, la incertidumbre, la política económica y la conflictividad en la sociedad impacta en los capitales de afuera, dijo Ramos. Argentina tiene un potencial tremendo, pero el marco de política genera este tipo de riesgo, agregó.
Otro impacto es que Argentina enfrenta la posibilidad de que el Fondo Monetario Internacional le aplique una sanción en diciembre próximo si no corrige los indicadores con los que mide la inflación y el crecimiento económico, lo que podría generar otra caída de los precios de los activos argentinos.
A pesar de los malos pronósticos sobre el alza del PBI en 2012, Bulltick sigue recomendando el Cupón PBI, después de simular su precio en el modelo estocástico inventado por la firma.
La formula de los warrant llega a la conclusión de que inequívocamente habrá un upside para estos activos, por el crecimiento que habrá de aquí hasta 2035. Esto es una opción que en total puede pagar hasta el 48% del nominal. Hasta ahora pagó 12%, por lo que tiene espacio para pagar más hasta 2035, explicó Bernal, que espera que en 2012 pague u$s 6,45; en 2013, u$s 7, y en 2014, 8 o 9 dólares.
Pero aclaró que es un activo muy volátil: Si no es un inversor profesional, la gente se asusta porque tiene movimientos muy agresivos. Pero es por eso que nos gusta.