Por MARIANO GORODISCH - De acuerdo a las estimaciones del Institute of International Finance (IIF), los inversores externos retirarán del mercado bursátil local unos u$s 455 millones durante el transcurso de este año. Además, se llevarían otros u$s 2.200 millones que tenían invertidos en empresas en la Argentina.
Para el año que viene, las previsiones del IIF son aún peores: los ahorristas extranjeros repatriarían u$s 530 millones del mercado de capitales argentino y otros u$s 2.300 millones de inversiones directas en empresas. El año pasado, las inversiones de portfolio ya habían caído u$s 179 millones mientras que el flujo a equity había sido negativo en casi u$s 1.500 millones.
Como comparación para medir el retroceso, vale decir que durante el 2010 los fondos institucionales habían traído al país u$s 1.053 millones al mercado de capitales.
¿A qué obedece esta ola de retirada? En primer lugar, al riesgo Cristina, como lo denominan en la jerga de la plaza financiera. El mayor problema que tenemos es la incertidumbre en las reglas de juego, nadie sabe hasta dónde podrán llegar los controles gubernamentales, confiesan en una entidad, y agregan: Para qué vamos a traer plata al país si después no nos la dejan sacar.
Además, la expropiación de YPF fue una señal de alerta. Así, con 881 puntos de riesgo país, hoy la Argentina está muy cerca de Venezuela, que tiene 948, y aventaja cómodo a Ecuador, que cuenta con 723. En el otro extremo figuran Perú con 115, Uruguay con 117, Colombia con 120 y Brasil con 155.
Por otra parte, los inversores institucionales que miran el mercado bursátil local están temerosos. Al observar el sector bancario, uno de sus preferidos, advierten que las entidades no tienen hoy mucho incentivo a crecer debido a las regulaciones cada vez más estrictas, si bien los papeles hoy están entre los más baratos del mundo.
Es que existe un riesgo latente a potenciales intervenciones del gobierno que generan incertidumbre en torno al negocio.