Los inversores eran cautos en momentos en que la temporada de anuncios de resultados empresariales del tercer trimestre se pone en marcha y después de que el Banco Mundial recortara sus previsiones de crecimiento para la región del Este de Asia y el Pacífico, advirtiendo que podría empeorar una desaceleración en China.
El euro descendía un 0,7 por ciento a 1,2946 dólares , comparado con el máximo en dos semanas del viernes a 1,3072 dólares, que se registró tras unos datos que mostraron que la tasa de desempleo de Estados Unidos bajó al mínimo desde enero del 2009.
El euro estaba presionado antes de un encuentro de ministros de Finanzas de la zona euro en momentos en que se está lanzando el fondo de rescate permanente del bloque.
Se prevé que España esté al tope de la agenda en el encuentro en Luxemburgo mientras persiste la incertidumbre sobre el momento en que el país podría solicitar un rescate.
El euro ha subido un 7,5 por ciento desde que a fines de julio cayó al mínimo en dos años de 1,2042 dólares. El repunte del euro fue apuntalado por las esperanzas sobre las medidas del Banco Central Europeo para contener la crisis de deuda soberana de la región.
Los analistas de Morgan Stanley aconsejaron comprar el euro en torno al nivel de 1,2950 dólares, con un objetivo de 1,3400 dólares y un freno en 1,2870 dólares, citando la posibilidad de que los encuentros de esta semana del FMI y el Grupo Euro ofrezcan noticias alentadoras.
Hans Redeker, jefe de estrategia global cambiaria del banco, dijo que preveía un rebote del euro mientras el plan del BCE para comprar bonos periféricos hace bajar el costo del financiamiento de España.
La incertidumbre sobre cuándo pedirá ayuda España, un requisito para que el BCE pueda comenzar a comprar sus bonos, ha golpeado a la moneda única.
Contra el yen, el dólar descendía el 0,6 por ciento para negociarse a 78,18 unidades de Japón.