Por: Florencia Arbeleche - El malhumor de los mercados por la pesificación del pago de intereses del bono en dólares del Chaco continuó ayer en franca expansión, fundamentalmente por la incertidumbre sobre la forma en la que otras provincias enfrentarán los vencimientos de las deudas contraídas en divisa extranjera.
Ese nerviosismo, en rigor, aplica exclusivamente a los papeles en dólares emitidos bajo legislación argentina que corresponden a Chaco, Formosa y Tucumán. En cambio, la Ciudad de Buenos Aires, Mendoza, Neuquén, Córdoba y la provincia de Buenos Aires, que emitieron deuda bajo normativa internacional, podrán seguir adquiriendo moneda extranjera para honrar sus compromisos, según ratificó ayer el Banco Central (ver aparte).
Por eso, en un intento por aportar algo de tranquilidad, el gobernador de Tucumán, el kirchnerista José Alperovich, dijo que su administración ya cuenta con el stock de divisas necesario para afrontar los vencimientos correspondientes al TUCS 1 y 2 de pago semestral.
«Nosotros tenemos las reservas para seguir pagando los bonos en dólares, ahora tenemos que ver en el futuro si el Banco Central nos vende dólares o no», dijo el tucumano.
El Gobierno del formoseño Gildo Insfrán fue el único que hasta el momento no informó oficialmente qué hará con los pagos a futuro de su Form 3, que exhibe un vencimiento en noviembre. En su entorno aclaran que la provincia podría recurrir a la compra de bonos en pesos y luego venderlos en bonos identificados en dólares. De esta manera cumpliría con el pago en divisa.
El chaqueño Jorge Capitanich, en cambio, confirmó que seguirá pagando sus obligaciones en pesos y recordó que el 3 de octubre pasado la provincia depositó en tiempo y forma los pesos correspondientes en la Caja de Valores SA para que acredite a cada uno de los tenedores de acuerdo con el tipo de cambio oficial vigente a la fecha.
«Cuando se consolida esta deuda, no es porque un tenedor compró y trajo dólares y los depositó en la Argentina, sino que consolidó una deuda por moneda extranjera y emitió un título en moneda extranjera, sin un peso acreditado en el país», detalló Capitanich.
«Es así que -afirmó- la provincia no incurre en default de deuda, sino que paga regularmente sus obligaciones, cumpliendo con las comunicaciones y normativas del BCRA».
Pero por si algo faltaba, en medio de este tembladeral la inoportuna declaración del vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto sobre la posibilidad de que la provincia también pesifique sus deudas terminó por derrumbar los títulos de deuda, por segunda jornada consecutiva.
Sin embargo, el escepticismo de los inversores no pareció alcanzar la colocación de Letras del Tesoro que concretó ayer el Gobierno de Daniel Scioli, por $ 440,152 millones a una tasa del 16,5% para la opción a corto plazo.
«Fue una buena operación donde está claro que los mercados locales siguen apostando a la provincia mes a mes y eso demuestra la solidez del instrumento financiero y la confianza de los inversores», evaluó la ministra de Economía, Silvina Batakis.
También Neuquén hizo trascender un mensaje a los tenedores de los bonos emitidos en dólares con garantías de regalías petroleras. Según el Gobierno de Jorge Sapag, los títulos registraron aumentos de un 3,60% para los NRH1 que vencen en 2014 y un 8,10% la serie 2 que será rescatada recién en 2021.
«No nos va a arrastrar Chaco porque nosotros emitimos bajo legislación norteamericana y con el respaldo de regalías petroleras», dijeron en el Ministerio de Economía provincial. |